domingo, 21 de enero de 2018

Costers del Priorat Blanc de Pissarres 2015.


Puntos El Alma del Vino... 16(20).

Cuando en el año 2002 un grupo de viticultores decidieron crear una bodega que reflejara con sus vinos la identidad del Priorat, nació Costers del Priorat, auspiciada por una climatología propia y la excelencia de la licorella, esa pizarra que otorga personalidad a los suelos de esa zona de Catalunya y por extensión a los vinos que surgen de la fruta vendimiada en sus cepas.
Con las funciones enológicas a cargo de José Mas Barberá y asentados en Finca Sant Martí, estamos delante de uno de los dominios vitivinícolas que mejor representan una identidad, un fervor por la excelencia. Agradezco la colaboración demostrada con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío desinteresado de esta muestra de su Blanc de Pissarres, que en edición de añada 2015 se fundamenta en una conjunción varietal de las castas garnacha blanca, macabeo y Pedro Ximénez, usando fruta que en la segunda de las uvas mencionadas procede de Finca Mas Alsera, situada en el término municipal de Torroja del Priorat, a cuatrocientos cincuenta metros de altitud sobre el nivel del mar, dispuesta en pequeñas terrazas asentadas en una ladera de buena aireación.
Color que en copa parada y tras el descorche y primer servicio, muestra un cromatismo amarillo pajizo de buena intensidad, con algunos reflejos acerados, nariz que despliega sensaciones de cítricos y guiños tropicales de menor fuerza aromática, notas florales y levemente herbales que dejan paso a un fondo balsámico y a un retorno de mineralidad, que después en la fase retronasal cobrará mayor protagonismo.En una segunda copa distingo nostalgias de frutos secos, piñones y almendra, que junto a los ya mencionados y a un suave punto de té verde, redondean y prolongan su perfume.
Boca fina en el arranque, fruta presencial qie al comienzo parece tímida, uniforme en el avance, y que a medida que el vino alcanza el paladar deja claras sus señas de identidad. Diría que el vino faculta la personalidad de la fruta, que se deja acompañar por un lecho de untuosidad y que va de menos a más en su expresión gustativa. Buena persistencia, con una retronasal que apunta una condición frutal y mineral destacada, dejando a un lado otros testigos y recreando nostalgias de limón y pomelo, ciruelas claudia maduras, muy suave piña y un fondo de hinojo y pedernal húmedo que alargan la huella del vino.
Una hermosa complejidad que define mi calificación de esta añada 2015 como muy recomendable.
Un vino para beber con calma, disfrutando.

Albet i Noya Classic Penedés Brut 21 Reserva 2014.


Puntos El Alma del Vino... 18(20).

Mi agradecimiento a los responsables de esta bodega catalana por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío de dos muestras de este vino blanco espumoso acogido a la denominación de origen Penedés, reserva edición de cosecha 2014, con la fecha de degüelle incluida en la contraetiqueta, en concreto cinco del mes de Abril de 2016.
Un brut elaborado mediante el método tradicional, que incluye una conjunción varietal de las castas chardonnay y parellada. Tras una vendimia y selección manual del fruto, se procede con una fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura, y un segundo proceso de fermentado que tiene lugar en botella durante quince meses con sus propias lías, siguiendo los cauces del método champenoise. La fruta procede de las parcelas Vinya Can Vendrell yPau Baqués, cuyas viñas acreditan una edad media de veintidós años, asentadas en suelos de composición calcárea arcillosa y localizadas a una altitud de trescientos metros sobre el nivel del mar, exposición cardinal sur y suroeste. En copa parada muestra un cromatismo amarillo pajizo y brillante, burbuja fina que se despliega con ritmo permanente, desliza en nariz recuerdos de cítricos, manzana y pera, con un suave aire que envía evocaciones de pastelería, las levaduras y algunas flores dan consistencia a la fragancia, guiño ligero de frutos secos, finalizando en algunos testigos aromáticos que dejan una cierta memoria herbal. La boca abre golosa, con la acidez bien equilibrada, frescura en el avance, untuoso e intenso en el alcance del paladar, con señas de buena persistencia, e integración amable de las burbujas. Esa noble sensación cremosa acaricia el paladar e insiste en la retronasal, que llega esbozando nostalgias de limón, manzana y pera de agua, con un punto de pastelería y mousse, floralidad y un fondo balsámico, menos aparente en la vía aromática previa. Insinuaciones de almendra de medio tostado y tímida hierba fresca.
Lo califico en esta añada 2014 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

sábado, 20 de enero de 2018

Domaine Joseph Mellot La Chatellenie 2014.


Puntos El Alma del Vino... 16(20).

Agradezco a Catherine Corbeau Mellot su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola mediante la entrega de varias muestras de sus principales referencias, siendo esta presente en la entrada del blog de hoy, la primera de ellas que he catado en compañía de Basilio Izquierdo.
Mujer de probada capacidad de trabajo, Catherine cuenta en su haber desde el año 2007 con la categoría de chevalier de mérito agrícola, título concedido por el Ministerio francés de Agricultura.
La razón de ser de esta mujer tiene en su existencia el vino y todo lo que a este rodea, buscando por delante de cualquier otra cosa elaborar vinos que den placer a quienes los beben, que inspiren emociones y que estén hechos para ser compartidos.
La historia de este dominio vitivinícola se remonta cinco siglos atrás cuando Pierre Etienne Mellot puso los primeros cimientos, pasando de generación en generación desde entonces.
En el presente nos conduce a vinos como este Sancerre, elaborado con frutos de sauvignon blanc que se vendimian en parcelas de la propiedad, viñas asentadas en suelos de composición arcillosa silícea, roca pedernal.
Ya en bodega se procede con una decantación estática en frío, con fermentación alcohólica que tiene lugar en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura, continuando con una crianza sobre lías finas y un solo filtrado antes de acometer el embotellado.
En copa parada exhibe un color amarillo pálido con reflejos verdosos, buena expresión brillante.
La nariz acoge recuerdos plenos de fruta cítrica y tropical, aportando en segunda instancia algunas evocaciones de flores blancas y herbáceos muy afinados, ligero punto balsámico y un final en donde aparecen memorias suavemente salinas y minerales.
Tal vez sea la fase aromática la que más maneja este descriptor de mineralidad, ya que el recuerdo de perfume a roca húmeda no se representa con efectividad en la fase retronasal posterior.
Boca que arranca con sabroso punto de acidez, el guión cítrico se extiende con prolongación, la fruta siempre domina la escena, media traza de untuosidad, equilibrado, con alcance y persistencia.
Retronasal que adopta evocaciones de limón y pomelo, con piña y mango, deslizando menos intensos recuerdos de pétalos de flores blancas, camomila y matorral, añadiendo un débil retorno de hinojo y un epílogo en donde el vino aporta un goloso tono de fruta bendecido y acompasado por una casi imperceptible seña de salinidad que prolonga la capacidad de expresión del vino.
Lo califico en esta añada 2014 como muy recomendable.



Cavas Llopart Leopardi Brut Nature Gran Reserva 2010.


Puntos El Alma del Vino... 15(20).

Mi agradecimiento a los responsables de esta bodega catalana por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío de varias muestras de algunas de sus referencias. La etiqueta que hoy protagoniza esta entrada del blog homenajea a Bernardus Leopardi, iniciador de la historia de esta bodega allá por el siglo XIV. Con poco más de noventa hectáreas de viñedo en propiedad, Llopart es un nombre ligado al devenir del cava y ello se traduce en vinos como el presente, elaborado con fruta de las varietales macabeo, xarel.lo, chardonnay y parellada, vendimiada en Heretat Can Llopart, finca localizada a trescientos cuarenta metros de altitud sobre el nivel del mar en una colina con desniveles acentuados. Segunda fermentación en botella, con cuarenta y ocho meses de permanencia en botella antes de su salida al mercado. Métodos de cultivo basados en la agricultura ecológica, dejando en copa parada, tras el descorche y el primer servicio, un cromatismo amarillo pálido y brillante, con algunos reflejos pajizos de mayor intensidad, despliegue efectivo de burbuja fina, enviando en la proximidad aromática nostalgias cítricas delicadas, con recuerdos de manzana y pera, ciruelas claudia maduras, abriendo la segunda instancia con memorias de pétalos florales blancos y amarillos, fina nota especiada y algunos frutos secos a medio tostado, acabando con recreos balsámicos que redondean el conjunto.
Boca jugosa, desliza una traza de acidez que se prolonga en el avance, untuosidad en clave de media intensidad, la fruta alcanza el paladar y lo llena de matices, jugando con los descriptores que evidencian recuerdos de fruta en sazón, de nuevo cítricos, limón, fruta blanca, manzana y pera, ciruelas claudia del mes de Julio, hinojos y flor de azahar, levaduras y un guiño de vainilla fina.
Tiene buena longitud y buen alcance, tal vez pueda tener mucha más evolución positiva mediando una guarda responsable en botella. De momento, lo califico como muy recomendable, podrá subir más peldaños en la escalera que conduce a la gloria.

Cava Agustí Torelló Mata Rosat Trepat Brut Reserva 2013.


Puntos El Alma del Vino... 16(20).

Mi gratitud hacia Agustí Torelló Mata y su equipo profesional y humano por la desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando la entrega de varias muestras de sus referencias, al objeto de mi cata y análisis personal. Comienzo mi exposición con este cava rosat, un brut reserva en edición de añada 2013, cuya fecha de degüelle aparece impresa en la contraetiqueta, en concreto referente al mes de Abril del año 2016.
Monovarietal de la casta trepat, vendimia manual que acredita un proceso de vinificado tradicional y un periodo de dos años de crianza en botella. Seis gramos de azúcar por litro, dando paso en copa parada a un cromatismo intenso, en donde se alternan tonos rosáceos, con reflejos asalmonados y cobrizos, naranjas marcados, brillante y limpio. Buen despliegue de burbuja fina y persistente, asomando en nariz recuerdos iniciales de frutas rojas maduras, segunda instancia que recrea nostalgias florales y balsámicas, panadería y ligeros tostados que redondean la fragancia. No cabe duda de que estamos delante de una añada de marcado carácter frutal, un gozo en el que el perfume apunta fresas de mata, cerezas y alguna ciruela roja. Boca en donde destaco la virtud del equilibrio, una prolongada y afinada traza de acidez, con la frescura agarrando el timón de la nave, avance untuoso y un sugerente apéndice de amargor, suave pero presente, que enlaza con la cercanía al paladar dando muestras de un cava aderezado con notas de propia personalidad.
La retronasal advierte evocaciones de frutos rojos maduros, aquí brisa de grosellas, con retornos florales en segundo plano y los balsámicos, hinojos, y tostados que arman el epílogo. En una segunda copa las flores que son rojas en su descripción olfativa y en la primera retronasal, arman también un testigo violeta.
Un cava rosat que en esta edición reserva 2013 merece la calificación de muy recomendable.

viernes, 19 de enero de 2018

Bodegas Amador García 9N Nueve Nietos 2014.


Puntos El Alma del Vino... 16(20).

Vino tinto monovarietal de la casta tempranillo que se elabora con fruta procedente de viñas que acreditan una antigüedad media de más de treinta años, mediando selección de uvas y acreditando una maduración de seis meses en barricas de madera de roble francés.
Terrenos de plantación bajo la influencia de la Sierra Cantabria y el curso del río Ebro, en los que esta  bodega familiar, con fecha de fundación que data del año 1969, plantea sus manejos agrícolas de cultivo con absoluto respeto al entorno y al medio ambiente.
Catado y degustado durante una visita a Los Caños, establecimiento con solera en La Herradura de Haro. En copa parada ofrece un cromatismo apicotado de notable intensidad, con reflejos violáceos e insinuaciones purpúreas, nariz que envía recuerdos de fruta roja en sazón, tostados y algunos suaves especiados dulces, centro balsámico y en el final de la fragancia brisas que memoran frutos secos, almendra. Boca golosa, franca en su expresión desde el arranque, buena traza de acidez y longitud de la fruta que alcanza el paladar con notable viveza. Buena estructura, caninos maduros y jugosos, esgrime un buen tono de persistencia y en la retronasal evocaciones de ciruelas rojas y cerezas maduras, vainilla ligera, eje de regaliz y en el epílogo un buen guiño de sapidez y ese punto que recuerda a almendra tostada.
La fruta marca una estupenda expresión de personalidad, acredita ese título de vendimia seleccionada. Lo califico en esta añada 2014 como muy recomendable.

Bodegas Prieto Pariente Viognier 2015.


Puntos El Alma del Vino... 15'50(20).

Mi agradecimiento a los responsables de esta bodega localizada en La Seca y amparada por la denominación de origen Vinos de la Tierra de Castilla y León, por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío de esta muestra de su vino blanco seco, monovarietal de la casta viognier.
Fruta vendimiada en una pequeña parcela asentada sobre suelos de composición caliza, arenolimosa, pedregosa y de fácil laboreo. Las viñas acreditan como fecha de plantación el año 1999 y tras la cosecha de la fruta y con el traslado de esta a bodega, se inicia el vinificado que tiene como fase principal una fermentación alcohólica que se realiza de modo paritario en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura y en barricas de madera de roble de trescientos litros, durante un periodo de seis meses.
En copa parada ofrece un cromatismo amarillo pajizo brillante con reflejos verdosos y algún insinuante dorado, la nariz es esbelta y traduce nostalgias cítricas y de fruta blanca con hueso, algunos pétalos florales blancos, seña untuosa y cremosa ligera que abre el camino para un foco balsámico y herbal suave. Buen empaque de complejidad en el perfume, abre en boca con golosas notas, media alta acidez que prolonga su personalidad, con apuntes grasos y buen volumen. Manifiesta una estupenda estructura, envolvencia y llegada, alineando en la fase retronasal nostalgias de limón, melocotón de viña, ciruelas claudia y pera de agua, boj y lavanda, con algún punto de hinojo y resinas, esbozando en el epílogo una traza permanente de mineralidad, pedernal húmedo y cierta salinidad.
Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable.

Domaine François Pinon Naturel Rosé Brut.


Puntos El Alma del Vino... 15'50(20).

Oportunidad pintiparada para el descorche de este rosé brut pétillant, cuando mi buen amigo Karmel, fiel a la norma de todos los inicios de verano se presentó con una lata de anchoas de Bermeo, y más en concreto de la conservera Royo, una de las más legendarias de la localidad costera vizcaína.
Domaine François Pinon es una bodega localizada en el Loira, y acogida a la denominación Vouvray, con quince hectáreas de viñedo en propiedad y con ocho generaciones de viticultores a sus espaldas.
La referencia que acompañó a este despliegue de sabor marinero, plantea una conjunción varietal de las castas côt y grolleau, la primera sinónima de la malbec y la segunda propia del Loira y de Anjou, siendo habitual en fusiones con la gamay.
Fruta que se vendimia en cepas que acreditan una edad media de cuarenta y cinco años, con exposición sur sureste, y suelos de composición arcillosa, con partes de pedernal y caliza.
Tras la vendimia y la llegada del fruto a bodega, se procede con una fermentación alcohólica que se prolonga sin añadido de levaduras, ni adición alguna de sacarosa, inicio espontáneo con la participación de levaduras indígenas.
Entran después en juego las lías, las barricas y cubas, un promedio temporal de entre dos y tres meses, filtrado con luz antes del embotellado. Maduración final en botella durante dieciocho y veinticuatro meses, antes de su salida al mercado.
En copa parada presenta un cromatismo rosa grosella intenso con buen brillo y despliegue regular de burbuja fina, nariz que envía nostalgias de fresas, cerezas, fruto de la granada, punto de fina confitura, fragancias florales rojas, balsámicos menores y un redondeo que expresa un fondo cítrico suave.
Perfume con virtud de frescura, abriendo la boca con la golosa fruta roja encaramada en primer plano, media nota de acidez, lozanía y viveza, escenifica una buena persistencia y una nota que plantea un equilibrio sabroso entre dos imágenes, roja fuerza frutal y pétalos florales del mismo tono. Hay alguna nostalgia en la retronasal que abunda en cítricos, balsámicos, confituras y una fina nostalgia de mineralidad. Nada de endomingadas reseñas de gominolas, chucherías y similares. Fruta, fruta y sobre todo, fruta. Lo califico como muy recomendable.
Las anchoas de Bermeo y este pétillant, sugerente danza llena de emotividad culinaria.

jueves, 18 de enero de 2018

Can Ràfols dels Caus Cava Gran Caus Brut Nature Reserva.


Puntos El Alma del Vino... 17'50(20).

Mi agradecimiento a Carles Esteva y a su equipo profesional y humano, resaltando la figura de Rosa Aguado, mi interlocutora, por su desinteresada colaboración con este espacio de divulgación de la cultura del vino, mediando el envío de esta muestra de su cava Gran Caus Brut Nature Reserva. 
Tras su cata y para acompañar el sabroso momento pude gozar de una elaboración de mi buen amigo, el chef Gonzalo Ibáñez Sarramían, bacalao que trajo marinado y que elaboró con una gelatina preparada para el instante de gloria con las pieles, añadiendo perejil y un golpe generoso de vino blanco. Una de esas cazuelas que saben a gloria y que sin duda armonizó de modo sobresaliente con este cava de Can Ràfols dels Caus.
El Gran Caus Brut Nature Reserva es una conjunción varietal de las castas xarel.lo, chardonnay y macabeo, fruta cosechada de modo manual en cepas viejas propiedad del dominio, con proceso de fermentación alcohólica sin añadido de levaduras y un segundo fermentado en botella, que se prolonga durante un periodo de treinta meses.
Es este un cava peculiar, con mucha personalidad, aportando en copa parada, tras el primer servicio un cromatismo amarillo dorado intenso y brillante, con tonos oro viejo e insinuaciones amarillo nápoles oscuras, nariz que envía recuerdos de manzana reineta horneada, cítricos en ligera confitura, melosidad breve y membrillo, tostados que llegan planeando sobre nostalgias de frutos secos, detalles de flores secas, pastelería y un guiño láctico que dejan paso a un final en donde destacan sensaciones aromáticas de matorral de monte bajo y algún giro balsámico suave.
Equilibrada complejidad orgullosa, elegante y madura.
La boca arranca con una golosa nota que avanza junto a una traza de acidez sabrosa, balanza bien equilibrada, con untuosidad y las burbujas bien integradas en el conjunto. Envolvencia y un sonoro y a mi juicio elegante modo evolutivo, que aporta una incontestable elegancia. Tiene una estupenda seña de persistencia, con la retronasal hablando el idioma de la fruta blanca horneada, hay albaricoques y manzanas reineta, confitura cítrica, membrillos y ese gesto de flores marchitas que le aporta un envidiable recreo de madurez. Almendra tostada, pasteleras evocaciones, y un fondo en el que las memorias balsámicas y silvestres se conjuran para prolongar su expresión.
Hermoso, pleno y más que indicado para armonizar un pescado al horno ó como en este supuesto, un bacalao marinado y finalizado con una mezcla de pil pil y salsa verde.
Lo califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Me encanta Can Ràfols dels Caus, por su inconfundible genialidad.

Vins Abadía de Poblet Intramurs Blanc 2016.


Puntos El Alma del Vino... 17'50(20).

Bajo el estandarte de la comunidad cisterciense de la legendaria abadía de Poblet y con el apoyo, desde el año 1989 del Grupo Codorníu surgen los vinos elaborados con fruta procedente de las nueve hectáreas de cultivo que se encuentran localizadas dentro del recinto amurallado de este monasterio gótico catalán situado en las cercanías de las montañas de Prades.
Bajo la dirección profesional del enólogo Josep María Gil, se elabora este Intramurs, vino blanco monovarietal de la casta chardonnay que en su edición de añada 2016 he podido catar y degustar, incorporando hoy mis impresiones en el blog al alcance de mis lectores habituales.
Vinificado en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura, incluye una permanencia breve sobre lías y un manejo del battonage, que deja su influencia durante la cata aromática y gustativa. En copa parada afirma un cromatismo amarillo pálido con algunos reflejos acerados suaves, buen brillo, nariz que detalla nostalgias de fruta cítrica, con algunas notas de fruta blanca, punto central de fragancia balsámico, guiño floral menos marcado y una brisa ligera que habla de cereal. La boca es sabrosa desde el comienzo, arranca una buena traza de acidez, buen despliegue de frescura en el avance, con una sensación grasa de media intensidad y una bien delineada estructura.
Engancha una buena longitud, alcance y llegada, dejando en la fase retronasal testigos similares a los percibidos en la proximidad aromática, limón, manzana y pera limonera, anisados, camomila y madreselva, dejando en el final una huella de fervorosa y suave salinidad que pronuncia su expresión. Lo califico en esta añada 2016 entre muy recomendable y más que muy recomendable.


miércoles, 17 de enero de 2018

Cavas Llopart Integral Brut Nature.


Puntos El Alma del Vino... 15'50(20).

Segunda de las muestras enviadas de modo desinteresado por los responsables de esta bodega catalana, cuyos orígenes se remontan al año 1385 según consta en un documento escrito en latín que acredita a Bernardus Leopardi como receptor de una cesión de viñedos localizados en el actual emplamiento de la bodega, la Heretat Can Llopart, en el término municipal de Subirats. El campo del Penedés y la familia Llopart tienen un vínculo que se pierde en la noche de los tiempos y que además de la vitivinicultura, se extendió en el pasado también al cereal y el olivo.
El Integral Brut Nature de Llopart está elaborado con una conjunción varietal de las castas parellada, chardonnay y xarel.lo, con un tiempo mínimo de crianza en botella de dieciocho meses, y fruta procedente siempre de métodos de cultivo ecológico.
En copa parada exhibe un cromatismo amarillo pálido, con reflejos verdosos, deslizando en la cercanía aromática nostalgias cítricas, con fruta blanca de hueso y manzana verde en segundo plano, ligeramente floral, con guiños lácticos muy finos y un fondo balsámico que pronuncia el conjunto de la fragancia. Burbuja fina y de sostenido despliegue, abriendo en boca matices frescos y golosos, avance suave, con la traza de acidez bien delineada. Uno de esos brut nature ideal para cualquier momento del día, para estilizar el calor estival y para acompañar cualquier comida veraniega en donde un buen pescado sea el protagonista.
Equilibrado, con una buena llegada y un punto efectivo de alcance, en su retronasal habla de limón, manzana verde y melocotón de viña, huidizo punto de fruta tropical, repite descriptores de pétalos florales blancos y amarillos y deja un perímetro balsámico, hinojo, que se conjuga junto a un atisbo cremoso. Lo califico como muy recomendable.



Ca N´Estruc Xarel.lo 2016.


Puntos El Alma del Vino... 15'50(20).

En las laderas de la montaña de Montserrat, y con localización en el término municipal barcelonés de Esparraguera, el vitivinicultor catalán Francisco Martí Badia dirige la bodega Ca N´Estruc, que desde luego no es ninguna desconocida para quienes de un modo habitual siguen el curso diario de este blog. Martí Badia administra poco más de veinticinco hectáreas de cultivo, plantación que se encuentra situada a una altitud media de ciento sesenta y cinco metros sobre el nivel del mar. Lo que podriamos calificar como un microclima, siempre bajo el abrigo de los montes del ya mencionado macizo. Este vino blanco seco que hoy traigo al blog expone un perfil monovarietal basado en la uva xarel.lo, acreditando un proceso de vinificado tradicional que incluye una fermentación alcohólica del mosto que se desarrolla en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura, proceso que se prolonga durante doce días.
En copa parada muestra un cromatismo amarillo pajizo brillante, con algunos reflejos verdosos ligeros, describe en la cercanía olfativa nostalgias ahumadas en primer término, dejando luego abierta la ventana de los testigos frutales, pera, manzana, limón y ciruelas claudia, marca floral en segunda instancia, eje balsámico y un guiño final que apunto como silvestre, matorral, aunque este más lejano y tímido que el resto. Boca golosa, la personalidad de la drupa deja su sello en el avance, tiene un punto graso no demasiado alzado y una traza de acidez que junto a despliegues firmes de frescura hacen del vino una buena excusa para que se active nuestra salivación. Estupenda condición de la persistencia, amable en sus modos, deja en la retronasal evocaciones de fruta blanca, cítricos, buena galería de flores, madreselva y aladierno, hinojos y hierbabuena. Matices de naturaleza silvestre que acompañan a los registros frutales y que convierten la cata en una buena exhibición perceptiva.
Finaliza con un punto de tímida salinidad que junto a los descriptores ya mencionados prolonga la expresión del vino. Lo califico en esta añada 2016 como muy recomendable.

martes, 16 de enero de 2018

Bodegas y Viñedos Ilurce Rosado 2016.


Puntos El Alma del Vino... 18(20).

Siempre es para mi un auténtico placer catar y degustar vinos rosados elaborados a partir de una selección adecuada de uvas de la casta garnacha, y en concreto esta referencia de Bodegas y Viñedos Ilurce, que suele ser ya un elemento indispensable en este blog y en mis ejercicios anuales como catador. Vendimia manual, con despalillado en bodega y estrujado suave al que sucede una maceración en frío durante un periodo de cuarenta y ocho horas. Sangrado del mosto resultante y desfangado estático, siguiendo con un fermentado alcohólico usando levaduras autóctonas, que tiene lugar bajo control de temperatura, en depósitos de acero inoxidable.
En copa parada esgrime un cromatismo rosa frambuesa brillante, nariz que expresa nostalgias de frutas rojas en sazón, guiño cítrico ligero, algunas flores menos marcadas, con un punto central balsámico en la fragancia, intensidad aromática. Goloso en boca, arranca con la fruta bien delineada, traza longitudinal de acidez, marca bien la frescura, los frutos rojos alcanzan el paladar, viveza en el paso y el guiño cítrico que en la retronasal, junto a escenarios de fresas, cerezas y grosellas, evoca piel de naranja, seña varietal de la casta que le da vida. Hay brillos balsámicos en el eje retronasal, algunos anisados muy lejanos. Buen alcance y llegada, con las señas de la fruta abrazando la boca.
Uno de mis vinos rosados preferidos de la denominación de origen Rioja, que en esta añada 2016, recién salida al mercado, califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.


Cava Extra Brut Heretat Mas Tinell Cristina Gran Reserva 2007.


Puntos El Alma del Vino... 16'50(20).

Del 2 de Octubre de 2015 data mi crónica de cata de la añada 2006 de este espumoso del Penedés que debe su nombre a Cristina de Borbón, siendo una de las referencias elegidas para el banquete del enlace de la hermana del Rey de España, allá por el año 1997, con Iñaki Urdangarin.
Un Extra Brut Gran Reserva, que esta bodega catalana vuelve a enviarme al objeto de mi análisis personal, circunstancia que agradezco.
En la edición de añada 2007 estamos delante de una conjunción varietal de las castas chardonnay, macabeu, parellada y xarel.lo, con una acreditación de sesenta meses de crianza, lo que le convierte en gran reserva.
Degustado en compañía, aprecio en copa parada un cromatismo amarillo pajizo brillante con reflejos dorados, buen despliegue regular inicial de burbuja fina que se mantiene viva con el paso de los minutos. Nariz que deja recuerdos cítricos y de manzana, con nostalgias en segundo plano que memoran fruta blanca con hueso, algunos detalles florales blancos y amarillos, levaduras y un guiño cremoso suave, finalizando el perfume con una huella fina y sugerente de salina mineralidad olfativa.
La boca abre con soltura y elegancia, traza de acidez estilizada que aporta frescura, desarrollando después un buen tono untuoso, siempre reivindicando a la fruta que le da vida. La burbuja aparece bien integrada en el conjunto, con llegada y alcance final.
Afinado y firme en sus modos, la retronasal habla de limón y manzana golden, con guiños de melocotón de viña y algunos recursos descriptores que recrean memorias de jazmín e hinojos, plano cremoso de mousse, con retornos finales que llegan plenos de efectista mineralidad en modo salino suave. Lo califico en esta añada 2007 como muy recomendable.

Bodegas Valdelana Familia Valdelana Crianza 2014.


Puntos El Alma del Vino... 15'50(20).

Gracias a Judit Valdelana y a su familia, he podido catar y degustar este vino tinto crianza en edición de vendimia 2014, que bajo la atenta mirada, además del esfuerzo; de Juan Jesús Valdelana y su equipo humano y profesionalse elabora en sede de la bodega familiar localizada en el municipio alavés de Elciego. Base varietal mayoritaria de la casta tempranillo, con un pequeño aporte complementario de mazuelo, acreditando un proceso tradicional de vinificado en el que se incluye una fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable, mediando control de temperatura, y una crianza de doce meses en barricas de madera de roble francés, sesenta por ciento, y americano, porcentaje restante. Tras el descorche, en copa parada exhibe un cromatismo apicotado de notable intensidad, con reflejos púrpura e incipientes grana, desliza en la proximidad olfativa nostalgias de fruta roja en sazón que abre paso a tostados suaves y especiados dulces, centrando la fragancia con un eje balsámico y un fundamente final que comienza a esgrimir evocaciones de almendra tostada, torrefactos y cedro. Abre jugosa y fresca la boca, con un buen tono de acidez, equilibrado y con una sensación notable de fluidez en el paso, estructurado. Taninos maduros y golosos, franca seña de persistencia. La fruta siempre domina el escenario de cata, bien escoltada en segundo plano por las influencias de la madera de roble que le sirve en la maduración. Retronasal con testigos de cerezas y ciruelas rojas, miga de pan y regaliz, dejando un espacio a sensaciones que recuerdan a vainilla y frutos secos tostados. Afianza en el final unas notas de granos de café y madera de cedro.
Lo califico en esta añada 2014 como muy recomendable.

lunes, 15 de enero de 2018

Château Magrez Fombrauge Blanc 2015.


Puntos El Alma del Vino... 16'50(20).

Sauvignon blanc, sémillon y sauvignon gris forman la comunión varietal de castas que dan vida a este vino blanco bordelés que bajo la batuta de Michel Rolland y con la enseña de Magrez Fombrauge se ofrece en el mercado buscando plasmar la identidad de esta zona vitivinícola de Francia.
Fermentación parcial en barricas de madera nueva de roble francés y en huevos de cemento, con un periodo posterior de permanencia sobre lías de entre ocho y diez meses.
En copa parada exhibe un cromatismo amarillo intenso y brillante, reflejos dorados, nariz que ilumina recuerdos de fruta cítrica ligera, alguna ciruela claudia y membrillo, flores blancas y amarillas en segundo plano con anisados balsámicos y guiños silvestres, fondo cremoso.
La boca abre con buen despliegue de acidez, hay frescura en el paso, estructura y equilibrio.
Mantiene viva la esencia de la fruta, con un recorrido abierto y amable.
Persistencia en clave media alta, con la retronasal que firma evocaciones de fruta blanca y cítricos, sensaciones florales y silvestres que se unen a un eje balsámico y que desembocan en un epílogo untuoso que traduce guiños de mantequilla francesa, fina y adaptada al predominio frutal.
Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable.

Domaine du Clos des Fées Grenache Blanc Vieilles Vignes 2013.


Puntos El Alma del Vino... 18(20).

Conocí personalmente a Hervé Bizeul, tiempo atrás, durante una visita a Burdeos. El estaba allí con algunos de sus vinos y yo me encontraba catando en el garage de Jean Luc Thunevin, en Saint Emilion. Me sorprendieron las apoteósicas garnachas del vitivinicultor y la imagen que presentaban algunas de sus etiquetas. Pero en aquella ocasión no pude catar ninguno de sus vinos blancos, por lo que esta referencia que traigo hoy al blog representa para mi casi una novedad. La garriga mediterránea tiene una relación directa con el paisaje de Vingrau, localidad del Languedoc Rosellon, donde se ubica la bodega de Bizeul y donde las formaciones vegetales que surgen en esa área biótica son fruto de la degradación del chaparral. La vid, como bien apunta el elaborador francés, fue plantada a golpes de pico, con la roca madre presencial y bolsas de arcilla. Allí las piedras fueron apartadas de la viña, muchas veces amontonadas junto a las fincas. Como también cuenta Bizeul, en una declaración llena de poética, dicen los ancianos del pueblo que, desde que tienen memoria, las viñas de brazos torturados ya eran viejas. Marcada influencia mediterránea, con la Tramontana soplando en favor del cultivo de la vid y una diversidad geológica que se asemeja a la alsaciana. Esa diversidad también se aprecia en cuanto a orientaciones cardinales de las cepas y la altitud sobre el nivel del mar, que en pocos kilometros tiene curiosas variaciones.
Base mayoritaria de garnacha blanca, con un diez por ciento de garnacha gris, fruta procedente de la finca Mas Farines que atesora plantas con más de cien años de antiguedad. Caliza arcillosa en el suelo, altitud que oscila entre los doscientos y los cuatrocientos metros y orientaciones norte y oeste. Tras la vendimia manual se procede con un prensado neumático de racimos enteros, siguiendo con una fermentación lenta en cubas de acero inoxidable, para la garnacha blanca, y barricas viejas de madera, para la gris. Battonage periódico y maduración de cinco a ocho meses siempre manteniendo el contacto con las lías. Filtración antes del primaveral embotellado.
En copa parada pincela un cromatismo amarillo pálido y brillante, reflejos verdosos y algunos acerados suaves, con los recuerdos en la proximidad aromática que esbozan cítricos y fruta blanca, pétalos florales acompasados por evocaciones silvestres, matorral, guiño balsámico fino y un epílogo en el que se extienden notas salinas y de rocosa mineralidad seca.
Buen equilibrio, con la bandera frutal ondeando al viento. En una segunda aproximación, tras un gesto anisado, anoto un lecho de fragancia cremoso, con algún retorno de mantequilla.
Boca golosa, densa pero no pesada, sabrosa traza de acidez, despliegue de frescura en el avance, buen equilibrio licoroso, el paladar se encandila con sensaciones golosas amplias, como si la fruta quisiera detallar toda su capacidad de alcance en cuanto a dulzor. Paso en el que las influyentes lías dejan su sello de influencia e identidad. Envolvente, plácido. Longitud y alcance, en la retronasal surgen nostalgias de limón, manzana y albaricoque, plantando un punto de confitura y ampliando los decriptores cremosos, con la mantequilla endulzada levemente. Hinojo y arbustos silvestres, finalizando en un sugerente tono de salina y pedregosa mineralidad.
Lo califico en esta añada 2013 entre muy recomendable y más que muy recomendable.