Codorníu Ars Collecta Paraje Calificado Finca El Tros Nou Brut Gran Reserva 2007.



Puntos El Alma del Vino ... 19(20).

Hay veces que uno se coloca delante de una referencia, de las muchas que circulan por el mercado, sin saber que es lo que realmente tiene entre manos. Me sucedió las pasadas navidades, cuando en compañía de mi mujer, decidí descorchar este cava de Codorníu, buscando un relato diferente. Lo cierto es que el resultado final tuvo forma de botella vacía. Momento religioso, créanme. Pinot Noir cultivado en la Serralada de Prades, nacido en viñas asentadas en suelos de llicorella, con la influencia de la cordillera prelitoral catalana y la buena mano de los responsables de esta empresa vitivinicultora, dirigidos por el enólogo Bruno Colomer.
Prácticas artesanales en la elaboración, con selección de la fruta, vendimia nocturna y primera fermentación bajo control de temperatura en depósitos de acero inoxidable, afinando y madurando en botella, durante un periodo superior a noventa meses, antes de su degollado, fechado en este caso en el mes de julio de 2016. Trescientas botellas resumen el total de una elaboración cuyo resultado de cata y degustación es excepcional.
Blanco de uvas negras que en copa parada exhibe una cromática amarillo pajizo con algunos reflejos intensos dorados y menos marcados rosáceos, casi imperceptibles, buen despliegue de burbuja fina, regular y mantenida. En la proximidad aromática asoman recuerdos de fruta roja y cítricos, fruta blanca, notas suaves de confitura, con una gallarda y escolta de fragancia que en segundo plano nos habla de especiados, cereal y breves ahumados. El perfume termina con guiños, muy finos tonos de roca, piedra de río. Inmensa la entrada en boca, sutil pero intensa en volumen y estructura, vínica personalidad, amable carácter, bien delineado su gesto goloso, carbónico muy bien integrado y el lineal de acidez extraordinario, con un equilibrio digno de aplauso y mención. Sapidez y untuoso en el avance, prolongado, sabroso. La retronasal envía memorias de cerezas, grosellas y frambuesas, limón en confitura, pimientas y silvestres floras mediterráneas, balsámicos menores y en el fondo, muy perceptible, un retablo de galgas y guijarros. Aunque peque de histriónico, diría que este cava tiene un deje volcánico, que escolta a una fruta excepcional.
Lo califico en esta edición de añada gran reserva 2007 como más que muy recomendable.
Elogio varietal y merito artesano.



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