miércoles, 20 de septiembre de 2017

Champagne Aurore Casanova Brut Rosé.



Champagne Aurore Casanova Brut Rosé.

Puntos El Alma del Vino ... 18 (20).

Aurore Casanova transmite en la distancia un aire ut pictura poesis, que en alguna medida guarda relación con su proyecto personal en este fascinante universo de las burbujas de la Champaña francesa. No en vano su alma de artista nos dirige a un pasado reciente cubierto por una carrera profesional destacada como bailarina de ballet, con su paso por las principales compañías de Burdeos, Roma y Copenhague, finalizando en el Zurich Ballet, siendo galardonada en el año 2006 con el premio de interpretación artística del reputado Conservatorio de París.
Sin embargo, llegó el día en el que Aurore dejó los pas de deux y los fouetté en tournant, para abrazar  las bulles en Epernay. Y es gracias a esa decisión personal por lo que en la reciente masterclass de Jordi Melendo con sede en la Residencia del Embajador de Francia en Madrid, un grupo de invitados privilegiados pudimos disfrutar de esta referencia de Aurore, un Brut Rosé fiel a los principios del assemblage, elaborado con una conjunción varietal de las castas chardonnay, poco más del cincuenta por ciento, pinot noir, treinta porcentual, y pinot meunier, dieciocho, con un catorce por ciento de los vinos tintos madurados en barricas de madera de roble francés. Base de la vendimia del año 2011, con vinos de reserva de cinco años, procediendo al dégorge con un periodo mínimo de seis meses previos a su salida al mercado. Tres años de guarda y afinado dan paso a un champaña que deja en copa parada una estampa rosa asalmonada y cobriza, con reflejos grosella, afirmando un regular despliegue de finas burbujas y recordando en su cercanía olfativa recuerdos de frutos rojos maduros tras un eje cítrico bien pincelado, hay espacio para notas evocadoras de pétalos florales rojos, junto con un guiño láctico y especiados menor y un recreo ligeramente balsámico.
La entrada en boca afianza la personalidad de ese suave aire procedente de la madera, alzando una seña golosa y cremosa, avanzando en buena condición de acidez y dejando huella de firme frescura. Hay cierto rigor envolvente, y en el paladar se muestra con franqueza, amplio y con ese tono de frutos rojos y cítricos que aporta una sabrosa personalidad. Tiene llegada y viveza, con buen equilibrio, y una retronasal que habla de cerezas y grosellas, brisa ligera de vainilla, toffee.
Hay un evocador motivo de nata y fresas muy insinuante que se une a pétalos de rosas rojas y un epílogo en el que un apéndice balsámico muy breve redondea la expresión y la prolonga.
Un Rosé emotivo, en el que la intensidad de la fruta combina con un magnífico equilibrio de la proporción del roble utilizado en su manufactura.
Adagio francés cargado de sinceridad y consistencia.


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