viernes, 7 de julio de 2017

Vignobles Dourthe Château Grand Barrail Lamarzelle Figeac 2011.




Elaborado con una proporción del setenta por ciento de la casta merlot, con la cantidad de uva restante dedicada a cabernet franc, fruta vendimiada en suelos de composición arcillosa y arenosa que dan forma a buena parte de la propiedad del dominio. Vinificación tradicional, finalizando con un periodo de maduración que oscila entre los doce y los catorce meses, llevada a buen término en barricas de madera de roble francés.
Añada 2011 de este vino de Burdeos, y en concreto de la apelación Saint-Emilion, que tras el descorche precisa de unos minutos de aireación, ofreciendo en copa parada tonalidades picota de notable intensidad, con reflejos púrpura y grana, afirmando en la proximidad olfativa nostalgias de fruta roja en sazón con algunos atisbos de confitura, flores rojas y violeta en segunda instancia, frente balsámico y un baile de recuerdos especiados dulces y tostados. Los fondos de roble abrazan la fruta y tal vez por algunos momentos se definen con bastante intensidad, como si nublaran la condición de la fruta madre. Según se va oxigenando el contenido de la copa, tiende al equilibrio, aunque en mi opinión es un vino que no tiene mucho más tiempo por delante. Momento presente ideal para el consumo, ya que a título aromático muestra ya cierto cansancio. La boca abre con perfil ancho, despliega frescura y calidez en el paso, con un guiño débil secante, la traza de acidez avanza con intención y los taninos hablan de sensaciones golosas y pulidas.
Hay algunos tonos percutores en el paladar, la madera es a mi juicio y en lo referido a esta edición de añada un tanto predominante, nublando la personalidad de la fruta.
No diría que es una añada que demuestre equilibrio, al menos en el contenido de esta botella.
Retronasal que habla de cerezas y ciruelas rojas, vainilla, cedro y torrefactos, con el eje gustativo balsámico de regaliz y brillos de confitura que redondean la cata y le dan cobertura hasta el final. Con independencia de ese golpe procedente de la influencia del roble que le sirvió en la maduración, que es lo que menos me ha satisfecho y aunque estoy seguro de que no es esta la mejor añada de la bodega, lo califico entre aprobado y recomendable.
La fruta saca la cabeza por momentos y en esos instantes muestra cierto valor.
Le pediría más finura y un porcentaje más elevado de equilibrio.

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