jueves, 29 de junio de 2017

Bodegas y Viñedos Artuke Finca de los Locos Cosecha 2014.




Arturo y Kike De Miguel son los patrones de este vino y de todas las referencias de Artuke, bodega y viñedos que se localizan en el término municipal de Baños de Ebro, zona alavesa de la denominación de origen Rioja. Finca de los Locos es un nombre divertido, tanto como la idea de plantar viñas en una parcela inhóspita, de suelos pobres, que uno de los abuelos de los propietarios adquirió nadando contra corriente respecto a la opinión de la mayoría. Fue en el año 1981 cuando se realizó la labor de plantación en ese espacio ubicado a quinientos cincuenta metros de altitud sobre el nivel del mar. Las Escaleras, apelativo original de la parcela, se dispone en pendiente con exposición norte y sur, y su manejo agrícola se lleva a cabo mediante filosofía ecológica no certificada. Son suelos arenosos, con gravas y subsuelo de componente calizo.
Tras la vendimia manual, se procede en bodega con un despalillado y encubado por gravedad en depósitos de acero inoxidable, manteniendo el control de temperatura, posterior maloláctica espontánea en barricas de madera de roble francés, con una capacidad de quinientos litros. Maduración final en idénticos continentes, fase que se prolonga durante un tiempo de dieciséis meses.
Una conjunción varietal con base mayoritaria de tempranillo, que deja espacio para un veinte porcentual de la casta graciano. Tras el descorche asoman en copa parada tonalidades picota de notable intensidad, con reflejos violáceos y purpúreos. Nariz emblemática en relación al tipo de uva que ocupa el porcentaje mayoritario del ensamblaje, con nostalgias de fruta negra en sazón, aires de compotas y arropes, en segunda instancia aparecen recuerdos especiados dulces, frente balsámico y un fondo que evoca tostados y fina cremosidad. En segundas cercanías aromáticas, apunto destellos silvestres y florales, descriptores más propios de la graciano que terminan acompañando a la fruta y a las equilibradas influencias del roble y que redondean el conjunto del perfume.
Ampuloso en boca, entrada que irradia músculo, nervio, concentración de la fruta, buena traza de acidez, frescura y unos golosos taninos, por cierto agradables y pulidos. Hay ducha de fruta, alcanzando la sabrosa sensación de fruta el paladar ajustada con una continuidad balsámica. Robusto, orgulloso, intenso y expresivo. Magnífica persistencia, con la fase retronasal hablando de moras y ciruelas negras, flores violetas y arbustos silvestres, aliagas y lentiscos, regaliz en el eje gustativo y una prolongación que acoge memorias de vainilla, lecho cremoso, y torrefactos.
Una estupenda añada que califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.

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