martes, 9 de mayo de 2017

Kellerei Cantina Terlan Lagrein 2016.



Siempre es un auténtico y sincero placer acercarse y conocer nuevas variedades que cumpliendo el preceptivo ciclo vegetativo de la vid de la que nacen como fruto, sirven para la elaboración de vinos intensos, profundos y como es el caso del que ocupa en el día de hoy el protagonismo de mi blog, llenos de lozana frescura. La Lagrein, uva originaria de los valles del Südtirol, en el norte de Italia, tiene remonte documental al siglo diecisiete, tal y como se recoge en algunos documentos que se guardan en la suiza Abadía de Muri, localizada en el cantón de Argovia, próximo a la ciudad y provincia italiana de Bolzano.
Descendiente de la casta teroldego y emparentada con las varietales syrah y pinot noir, las uvas de lagrein que se emplean para la elaboración de esta referencia de la bodega Terlan, se vendimian de modo manual en parcelas propiedad del dominio situadas dentro de la denominación de origen Südtirol-Alto Adige y localizadas a una altitud variada, que oscila entre los doscientos cincuenta metros y los novecientos metros sobre el nivel del mar. También es diversa la pronunciada inclinación de los terrenos donde se asientan las viñas, que va desde un mínimo cinco porcentual hasta el máximo setenta por ciento. Con orientación cardinal sur, suroeste, los suelos donde las cepas viven influenciadas por los Alpes y el Mediterráneo, tienen un componente mayoritario arcilloso y arenoso.
Tras la llegada de las uvas a bodega, se lleva a cabo un proceso tradicional de vinificado, en el que media una fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable, temperatura controlada, con removidos regulares y una posterior maloláctica que precede a un periodo de maduración de entre siete y diez meses en barricas de madera de roble.
En copa parada manifiesta una cromática picota con reflejos violáceos, nariz que recibe nostalgias de fruta negra madura, con una segunda escena floral, algunos registros de hierbas aromáticas, y tras un centro balsámico, un punto que identifico con memorias de nueces y almendras frescas.
La boca expresa concentración de fruta, muy sabroso en el paso, con un guiño licoroso equilibrado y buenos registros de acidez y lozanía. Largo y con unos taninos golosos y algo marcados, sin astringencia, abraza paladar y plantea una buena persistencia. La retronasal amplifica los recuerdos de ciruelas negras y arándanos, violetas, menta y regaliz, mueca de laurel y junto a memorias de almendras y nueces frescas, un epilogo de cata que expresa mineralidad, identificada como terrosa.
Lo califico en esta añada 2016 como muy recomendable.

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