viernes, 26 de mayo de 2017

Francesco Mariani Viticoltore Raìna Rosso della Gobba 2014.




Elaborado con fruta procedente de prácticas de agricultura biodinámica no certificada, este vino tinto que guarda en su seña de identidad una conjunción varietal en donde están presentes las castas sangiovese y montepulciano, junto a un ajuste complementario que incluye otras variedades autóctonas, destacando la sagrantino. Fruta toda ella procedente de cepas que están localizadas a doscientos veinte metros de altitud sobre el nivel del mar, con una exposición cardinal nordeste y asentadas en suelos de media textura. Francesco Mariani elabora siguiendo de cerca los consejos de Andrea Mattioli, y tras un proceso manual de vendimia, se procede en bodega con un vinificado tradicional que incluye una fermentación alcohólica que se prolonga durante veinte días, en depósitos de acero inoxidable, bajo control de temperatura. Madura durante treinta meses en idénticos continentes y en parte también en cemento. Tras el embotellado, se afina durante seis meses más antes de salir al mercado. No contempla procesos de clarificado, ni filtrado.
En copa parada manifiesta una cromática picota de notable intensidad, con reflejos grana, nariz que asoma con nostalgias de fruta roja en sazón, motivos silvestres y balsámicos en la continuidad del perfume, retornos lejanos de cuero que acompañan la fase final de la cata olfativa.
A diferencia de los vinos que se acogen a la denominación Sagrantino di Montefalco, a los que se les exige treinta meses de maduración, de los que al menos doce deben de ser en barricas de madera de roble, en este caso, la indicación geográfica Rosso della Gobba, y por simple lógica analizando el método de elaboración del Raìna, no exige la presencia de madera durante la crianza, por cierto también de treinta meses.
Y si realizo este comentario es, sin duda, por ese testigo aromático de cuero animal, que si bien es evidente que no guarda relación con madera alguna, al no existir, debo remitirlo ó a una característica varietal de la sagrantino ó a un supuesto componente ferroso del suelo en donde se asientan las cepas que dan lugar al fruto de su elaboración. Dicen que los testigos aromáticos a cuero ó carne animal para ser defectos deben ser, además de intensos, cuestión descartable en este vino, fruto de una estancia muy pronunciada del vino en botella, segundo descarte al tratarse de una añada 2014.
Boca golosa, no muy pronunciada en sabor, con paso de media fluidez pese a una óptica que despista y que parece reflejar más densidad. Taninos ligeros y maduros, media persistencia, tal vez le falté más alcance final. Retronasal que habla de cerezas y ciruelas rojas, algunos atributos gustativos que memoran hierbas aromáticas, regaliz y ese final que apunta a cuero, y que me falta por saber si se debe al suelo ó a la propia condición varietal.
Lo califico en esta añada 2014 como recomendable.

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