miércoles, 26 de abril de 2017

Bodegas Valdemar Inspiración Valdemar Balcón de Pilatos Maturana 2012.




De una parcela bajo las influencias de la Sierra Cantabria, dividida en tres terrazas, surge este Inspiración Valdemar que homenajea en buen grado a una de las varietales de la denominación de origen Rioja más desconocidas y sin embargo con mayor carácter de cuantas forman la galería de vitis vinifera con tradición dentro de la historia de los campos y vinos de esa denominación. Arrasada por la filoxera, son aún contados los ejemplos de bodegas y elaboradores que se atreven a dar el paso de apostar por referencias monovarietales de maturana,  y en esta bodega ubicada en la localidad alavesa de Oyón no tienen dudas al respecto, gracias en gran medida a una parcelaria como Balcón de Pilatos, rincón de gran belleza natural en el que la calidad de la fruta sólo es comparable con la plasticidad estética del entorno que se sitúa a una altitud media de quinientos metros sobre el nivel del mar. La edición de vendimia 2012 de este vino tiene una novedad respecto a las anteriores, y es que se cambió el perfil de madera utilizada en su proceso de maduración, utilizando al efecto roble americano con tres años de curación y grano muy fino, dejando a un lado el roble francés usado con anterioridad. Esta circunstancia logra dinamizar la expresión de la varietal, logrando un resultado más cómodo y sobre todo en el que la fruta tiene mayor presencia y carácter.
Mediando vendimia manual y proceso tradicional de vinificado, el tiempo de crianza es de dieciséis meses en las ya mencionadas barricas de madera nueva de roble americano, deleitando la visión del catador tras el descorche y primer servicio en copa, con una cromática picota oscura e intensa, reflejos purpúreos. Nariz que deslumbra por su traza de fruta roja y negra en sazón, guiños de pimienta en segunda instancia, con algunas señas aromáticas tostadas menores, vainilla, balsámicos y en el fondo un punto de cacao afectivo y que redondea el conjunto de la fragancia. En una segunda cercanía apunto en mi agenda, sensaciones florales y silvestres, siempre por detrás de los testigos que acreditan la presencia de una fruta con personalidad propia. Mueca de pastelería muy refinada. Largo y con extraordinario potencial. La entrada en boca apunta en dirección a fruta golosa y tímidamente licorosa, buen despliegue de acidez, viveza y concentración, decreta una extracción digna de elogio, con los taninos jugosos y afinados y una estupenda condición en cuanto a persistencia.
Retronasal que habla de ciruelas rojas y negras, cerezas y flores rojas y violetas en la continuidad, punteando encima de las evocaciones a regaliz y especiados, y dejando en el epílogo un portentoso y muy sugerente crédito de cacao. Abraza el paladar, se recrea con él, retozando y llenando las paredes de la boca de memorias a fruta. Sigue con un guiño pastelero delicado y elegante que acompaña a la maturana sin nublara en absoluto.
Una estupenda añada de este Inspiración Valdemar Balcón de Pilatos, que califico entre muy recomendable y más que muy recomendable.

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