domingo, 16 de abril de 2017

Bodegas Antídoto Roselito 2016.




La búsqueda de altura en los viñedos no es un simple argumento literario que parezca surgido de las leyendas escocesas de los highlands aplicadas por esnobismo a la viticultura. Resulta lógico pensar en la frescura de la fruta, cuanto a más altitud cumpla su ciclo natural la cepa que le da vida. En Bodegas Antídoto, cumplen con esa premisa, cosechando las uvas de las castas tinto fino y albillo en parcelas localizadas a mil metros de altitud en tierras sorianas de la denominación de origen Ribera del Duero. Roselito en su edición de añada 2016 se elabora bajo la responsabilidad enológica de David Hernando y Bertrand Sourdais, utilizando en el campo métodos de cultivo ecológico y tras la vendimia, sometiendo la fruta a un prensado suave con posterior fermentado alcohólico del mosto en depósitos de acero inoxidable, cuidando el control de temperatura.
Tras un mantenimiento en los depósitos antes del embotellado, el vino sale al mercado dispuesto al disfrute de catadores y consumidores. En copa parada ofrece tonalidades rosa pálido, con reflejos piel de cebolla y algunos cobrizos suaves, buena estampa de brillo, nariz que promulga recuerdos de frutos rojos y cítricos, sensaciones herbales y florales, balsámicos en el eje de la fragancia, dejando en el final del perfume una impronta que identifico como naturaleza silvestre, guiño de matorral muy lejano. La boca abre con vigor, buena traza de acidez, el paso es amable y despliega frescura, es de esos vinos que se beben con agilidad, esta proporcional directamente a la expresión de la fruta. Buen alcance y llegada, con la retronasal dejando recuerdos de fresas de mata y grosellas, punto cítrico de limón, camomila y ortiga blanca, hinojo y brezo.
Un vino rosado que como bien anuncian en Antídoto, tiene alma de vino blanco, y que en esta añada 2016 califico entre recomendable y muy recomendable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario