domingo, 19 de marzo de 2017

Vinyes D´En Gabriel Cuvilà 2013.




Josep Anguera Asens recoge en el proyecto Vinyes D´En Gabriel el legado de Joan Rofes, quien en el siglo diecinueve decidió plantar viña para elaborar en su casa natal de Darmós, núcleo poblacional perteneciente al municipio de Tivisa, en la comarca de la Ribera d´Ebre, justo en el límite del Baix Camp, el Priorat y el Baix Abre. Anguera emplea varios métodos de agricultura, muchos de ellos cercanos a la biodinámica, y en lo que respecta a la fruta con la que elabora este Cuvilà cosecha la uva en la finca del mismo nombre, situada a una altitud de cuatrocientos setenta metros sobre el nivel del mar en la zona de La Figuera, en donde el terreno describe un componente arcillo calcáreo con rasgos complementarios de yeso. Añada 2013 de un vino que se ajusta a una producción limitada de mil seiscientas veinticuatro botellas, una de las cuales he tenido la suerte de encontrar en mi camino para deleite del paladar. Vinificado tradicional acreditando un proceso de maduración de once meses en barricas de madera de roble francés de quinientos litros, con una crianza y afinado adicionales de tres meses en depósitos de cemento.
Tras el descorche y el primer servicio en copa, apunto en mi agenda detalles de un cromatismo marcado por tonalidades apicotadas intensas, compacto y con algunos tonos púrpura y grana. La nariz amanece cerrada, incluso con algunos desconcertantes detalles que aventuran presencia de brett, y que murmuran en voz baja cierta humedad. Pero, en esto del vino, a veces es bueno mantener la compostura y creer en la determinación eficiente de la paciencia. Incluso me decido a cambiar de copa. Y tras exactamente, nueve minutos y pocos segundos de espera, con movimientos de aireación regulares, lo que parecía inevitable se convierte en pasado, a Dios gracias. La fruta empieza a hablar con limpieza y sin mareos aromáticos, dejando rasgos de fruta negra y roja en confitura, suavemente licorosa y golosa, escarchados gajos de naranja, silvestres aproximaciones y un guiño balsámico central en la fragancia. Encuentro evocaciones de eucalipto, corteza y resinas, matorral, siempre con la fruta marcando el ritmo. La boca enciende con buena sensación de frescura, claves de licorosidad y confitura en el avance, suave en su longitud, con unos taninos afinados y golosos, buena seña de persistencia. Los puntos que describe la fase retronasal siguen hablando de recuerdos a cerezas, arándanos, ciruelas negras, con esa mueca cítrica en clave de confitura y alguna endrina licorosa. Los apéndices silvestres se reclutan junto a un intenso evocador de regaliz. Hay complejidad y como algunas veces, un gesto de paciencia por parte del catador. Epílogo en donde aparece un sello de terrosidad, digno de mención.
Llega al final con alcance y buenos créditos. Lo califico en esta añada 2013 entre recomedable y muy recomendable.

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