viernes, 24 de marzo de 2017

Celler L´Encastell Marge 2014.




Vino tinto acogido a la denominación de origen Priorat, elaborado con una base varietal mayoritaria de la casta garnacha, cincuenta por ciento, con aportes complementarios de cabernet sauvignon, cariñena, merlot y syrah, fruta toda ella cosechada en las fincas Mas d´en Ferrán y Els Arbres, propiedad del dominio. Cepas dispuestas en terrazas asentadas en terreno pizarroso, iniciando tras la vendimia manual, un vinificado que incluye una maduración de doce meses en barricas de madera de roble francés y americano. Carme Figuerola y Raimón Castellví al frente de una bodega que dispone de siete hectáreas de viñedo y que defiende en el mercado la identidad mediterránea de sus vinos.
En copa parada ofrece un cromatismo apicotado de notable intensidad, aventurando reflejos púrpura e incipientes grana, la cercanía aromática realiza una declaración de intenciones hacia recuerdos de fruta roja y negra en sazón, algunos brillos acompañados suaves, dejando paso a nostalgias de matorral, abriendo en el centro un sabroso eje balsámico y cerrando con tostados finos. No sé que gracioso bufón mencionó hace poco en una glosa cachonda deslizada en las redes sociales que es una tontería eso de que un vino tiene una nariz superada claramente por la boca, ó viceversa, hay que ser muy estúpido para decir algo así. Es evidente que abundan las bufonadas en algunos comentarios reflejados por gente que tal vez piensa que el vino es sólo un líquido de mayor ó menor contenido alcohólico dispuesto a su alcance para pasar un rato hilarante de cachondeo directamente proporcional a su ignorancia. Quienes como yo sienten pasión por aprender cada vez que descorchan una botella de vino, saben de qué hablo. Y es que en el caso de este Marge 2014, las expresiones captadas en nariz se ven claramente superadas en empaque e intensidad por las evidenciadas en el paso por boca. Inicio gustativo que se sustenta en muestras de fruta golosa y ligeramente confitada, licorosas notas en el avance, con calidez y un reflejo que despunta en frescura. La madera siempre por detrás de la fruta, dejando una influencia bien integrada en el conjunto. Jugosa y afinada tanicidad, buena clave de persistencia, estructura y una retronasal que sumerge al catador en nostalgias de cerezas, ciruelas rojas y negras, endrinas, mermeladas de frutos de mata, hierbas aromáticas, regaliz y en el final una memoria de almendra tostada.
Fondo amargoso muy sugerente, con buena prolongación en la expresión del vino.
Lo califico en esta añada 2014 como muy recomendable.

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