miércoles, 15 de marzo de 2017

Bodega Catena Zapata Catena Chardonnay 2015.




Una de esas referencias que suele salirme al paso y que desde luego siempre agradezco, añada tras añada. El vino blanco seco Catena Chardonnay en su edición de añada 2015 pertenece a la colección de una familia que desde varias generaciones atrás viven la viña y la bodega con auténtica pasión, hoy en día sustentada en torno a Nicolás y Laura Catena, padre e hija, tercera y cuarta generación, propietarios de cuatrocientas fincas repartidas por toda la geografía vitivinícola argentina. Ellos mantienen vivo el legado del fundador, su antepasado Nicola, que en 1902 llegó a Mendoza procedente de Italia. Bajo la responsabilidad ecológica de Alejandro Vigil, surgen vinos como el presente, elaborado con fruta procedente de tres fincas, Agrelo, situada a una altitud de novecientos cincuenta metros sobre el nivel del mar, Villa Bastías, mil ciento veinte metros de elevación y Gualtallary, mil cuatrocientos cincuenta.
El proceso minucioso de selección en el viñedo, es una de las características propias de la firma Catena, si a ello sumamos para este blanco la no realización de la fermentación maloláctica en un cuarenta por ciento buscando mantener un buen tono de acidez, la utilización de levaduras indígenas en el fermentado y la buena proporcionalidad de la madera nueva de roble francés, que se utiliza siempre en función de cada parcelaria y de las características de la fruta en cada añada. Doce meses de maduración en acero inoxidable, barricas nuevas y de varios usos, siempre mimando el removido de las lías. Frescura propia de viñedos en altura, con un cromatismo que en copa parada describe tonalidades amarillo verdosas, buen brillo, deslizando en la cercanía olfativa recuerdos plenos cítricos, con atisbos de fruta blanca con hueso, flores blancas y amarillas, especiados dulces muy finos, centro balsámico y fondo de suave mineralidad. Limpieza e intensidad en boca, goloso y con la acidez bien pronunciada, sabroso y delicado en el avance, amplio en su concepto de fruta. Estupenda sensación de persistencia, enfilando la retronasal con memorias de limón, melocotón de viña, manzana y ciruelas claudia maduras, flores blancas y vainilla, guiño anisado fino y un epílogo que contempla recuerdos salinos y una buena llegada y alcance.
Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable. Expresión de personalidad e identidad.

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