viernes, 17 de marzo de 2017

Azienda Agricola Le Ragnaie Rosso di Montalcino 2013.


 

Aunque los vinos pertenecientes a la denominación Rosso di Montalcino tienen por lo general una consideración inferior a los más legendarios Brunello, en el caso que nos ocupa en el día de hoy podría afirmarse sin rubor que estamos delante de un vino y una añada que en poco tiene que envidiar a muchas de las referencias que se acogen a la bruna apelación. En realidad la diferencia se basa, condiciones de fruta y bodega aparte, en el tiempo de maduración en barrica requerida para una y otra denominación. Los responsables de Le Ragnaie aplican un periodo de maduración de doce meses en barricas de madera de roble de Eslavonia para su Rosso di Montalcino, tiempo mínimo de permanencia en barricas de madera que acreditan a un vino de esta zona de Siena la consideración de estar bajo el paraguas de la denominación que obtuvo su reconocimiento oficial en el año 1983, a diferencia de la Brunello di Montalcino que fue oficializada en 1980.
En todo caso estamos delante de un vino elegante y largo, que se elabora con fruta sangiovese, cuyas cepas madre se cultivan bajo criterios de agricultura ecológica, localizadas a seiscientos metros de altitud sobre el nivel del mar.
En copa parada apunta un cromatismo rojo picota, con reflejos grana e insinuaciones rubídeas, limpieza y brillo, acercando a nariz nostalgias de fruta roja y negra en sazón, flores rojas y violetas, y después a disfrutar con calma, sin prisas. El vino desde el interior de la copa comienza a hablar, apasionado, con una complejidad progresiva, casi onírica, abriendo conductos balsámicos, silvestres, minerales, especiados, ligeramente tostados, emotivos. Tal vez hasta la seña olfativa de mercaptanos resulte agradable en este caso, no siempre es así.
Una amplia complejidad en donde la fruta, y esto para mi es importante, siempre es protagonista, encabezando la expresión.
Boca delicada, suave en las formas e intensa en el fondo, con una linea sabrosa de acidez, hay calidez pero siempre los acordes de frescura abanderan su exhibición, elegante y sedoso. Alcanza el paladar con el registro principal de la fruta madre, añade un punto cítrico sabroso y fino, llegando hasta los taninos maduros y golosos. Estupenda clave de persistencia y en la retronasal evocaciones de cerezas, ciruelas rojas y negras, algunas compotas, licorosidad controlada y barnices, anisados, regaliz y vainilla y nuez moscada. Hojas de tabaco, ebanistería y ferviente terrosidad de fondo.
Estimula los sentidos, una gran añada, longitud y sapidez.
Lo califico en esta edición de vendimia 2013 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada