viernes, 17 de febrero de 2017

Bodegas La Emperatriz Viura 2015.




Dicen que la viura es una varietal plana en cuanto a expresividad, dicen que sin estar acompañada en alguna proporción por otras variedades blancas da lugar a vinos sin interés para quien los cata y degusta. Y algunos incluso afirman que si no resulta tal cual es que hay trampa. Claro que ese grupo de dogmáticos no aman la viura. Yo en cambio mantengo una indisimulada pasión por la personalidad de la viura y aún estando de acuerdo en que suele resultar menos expresiva en cuanto a testigos aromáticos y gustativos que otras de las varietales blancas, no es menos cierto que un buen vino elaborado con uvas de viura ofrece un músculo y nervio en su paso por boca, difíciles de igualar. Claro está que son pocos los ejemplos, pero haberlos hailos.
Bodegas La Emperatriz defiende en el mercado un ejemplo de franqueza varietal que colabora de buen grado en la idea expuesta, simpleza en cuanto a complejidad de fragancia, fruta por delante, correcto paso por boca y buen despliegue de frescura. ¿Y para qué pedirle mucho más a un monovarietal de la casta viura?. Bajo el mando enológico de Eduardo Hernáiz, la elaboración se inicia con la vendimia en las cepas de viura, propiedad del dominio, localizadas en las parcelas dos, tres y seis. Tras la llegada a bodega, comienza un proceso de maceración en frío y en atmósfera inerte, siguiendo con un desfangado por gravedad del mosto y el inicio de la fermentación alcohólica que se desarrolla bajo control de temperatura en depósitos de acero inoxidable. En ellos permanece durante dos meses en contacto con sus lías.
En copa parada exhibe un cromatismo amarillo pálido con reflejos verdosos y buen brillo, desliza en la proximidad olfativa recuerdos de fruta blanca y cítricos, con un punto floral en segunda instancia y alguna levedad balsámica de menor intensidad. Equilibrio en el perfume, es la fruta quien domina con claridad. Boca golosa, que tras una entrada menor, extiende una traza de acidez sabrosa, amplia en el alcance, con viveza y un punto de untuosidad en clave de media intensidad. Buena persistencia, hay frescura por doquier y en la fase retronasal habla de nostalgias a limón, manzana, ciruelas claudia en sazón, insinuaciones tímidas de membrillo, flores blancas y amarillas, anisados suaves y un final que expresa una clave de salinidad mineral.
Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable.
Ideal para aprender a conocer la viura.

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