miércoles, 11 de enero de 2017

Bodega F.Schatz Pinot Noir 2009.



Si algo he sacado en conclusión después de catar y degustar varios vinos del vitivinicultor alemán Friedrich Schatz es que su colección sirve de un modo más ó menos brillante para aprender las maneras y comportamientos expresivos de cada una de las varietales que él mismo cultiva en Ronda. Lo curioso del caso es que uno se acerca a las botellas de Schatz, con un juicio apriorístico relacionado con la rusticidad de sus vinos, basados en el concepto biodinámico de cultivo, una ferviente y sabrosa rusticidad que alimenta y tapiza nariz, boca y paladar con una alfombrilla peculiar, sugerente y plena. Me encandiló la petit verdot en edición de añada 2008, me sorprendió el vino de uvas acinipo de la vendimia 2006 y disfruté con el vino rosado 2014 que Schatz elabora con la varietal muslattrollinger. Hoy traigo al blog mis impresiones sobre este monovarietal de la casta pinot noir, y añado uno de esos refranes populares que me encantan y que el propio elaborador incluye en una de los rincones de su página web. Después de la lluvia, nace la hierba; después del vino, las palabras. Elaborado con fruta procedente de tres hectáreas en propiedad, acreditando doce meses de maduración en barricas de madera de roble francés. Copa parada que muestra notas cromáticas apicotadas con reflejos grana e incipientes rubídeos, un punto turbio que no me resulta preocupante, amaneciendo la nariz con nostalgias de fruta roja en sazón, muy delicada, alma de pinot noir, con gentilezas silvestres en segundo plano, estas unidas a un guiño balsámico que se abre hacia evocaciones cremosas y se cubre con una brisa final que expresa concepto de mineralidad. Hay un aromático y equilibrado consenso entre la madera y la fruta, con protagonismo para ambos. Boca que abre silvestre, evidencia una sutil traza de acidez, cierta licorosidad en la fruta, media alta envolvencia, rusticidad y estilizada expresión de la influencia del roble, con taninos finos y maduros, notable persistencia. La retronasal habla de cerezas, endrinas y guindas, flores rojas, arbusto de monte bajo, algunos retornos de hierbas aromáticas, regaliz y té verde, finalizando con algún tostado menor y una buena salida mineral, terruño. Buena maduración de la uva, con una pinot noir andaluza, en clave mediterránea. Califico este vino en su edición de añada 2009 como muy recomendable.
En la obra del poeta épico griego Nono de Panópolis, Dionisíacas, el mitológico Fauno acompañaba al bueno de Dioniso en un viaje por la India. Justo. Fauno y Dioniso se juntan en este vino, fruta y naturaleza expresando a una todo el potencial de una sabrosa pinot noir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario