domingo, 18 de diciembre de 2016

Bodegas Exopto Bozeto 2015




El Bozeto de Tom Puyaubert en la edición de cosecha 2015 resulta ser una agradable compañía, un vino fácil, que se recrea en la fruta que le da vida y que marca un concepto distinto de los vinos de la denominación de origen Rioja, basando su intensidad en gran medida en el alto contenido de uvas de la casta garnacha, cincuenta por ciento, acomodando la tempranillo al cuarenta porcentual y dejando el diez por ciento restante para la indomable graciano. Goloso resultado de una comunión que Puyaubert faculta para que los consumidores sepan que no todas las uvas de Rioja empiezan por la letra T. Garnacha y graciano vendimiadas en parcelas de Monte Yerga, en la Rioja oriental, finca El Agudo, teniendo la tempranillo usada en la elaboración del vino su origen en varias parcelas localizadas en el término municipal de Abalos, con especial protagonismo de la finca Periquita. Edad media de las viñas que oscila entre los treinta y los cincuenta años, asentadas en suelos de composición gravosa y de cantos rodados, con subsuelos arenosos. Fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura y maceración de quince días, siguiendo con una maduración en hormigón, barricas y tinas de madera de roble francés, que se prolonga durante nueve meses.
En copa parada realza un cromatismo apicotado de buena intensidad, reflejos violáceos y púrpura, nariz que envía nostalgias de fruta negra y roja en sazón, tonos de segunda instancia que recrean recuerdos de pétalos florales rojos y violetas, abriendo algún matiz tostado muy ligero, centro balsámico suave y en el final un punto mineral que expresa evocaciones de mina de lapicero. Boca golosa que arranca con una buena intensidad de frescura, media alta nota de acidez, envolvencia y jugosas sensaciones cuando el vino alcanza el paladar. Taninos maduros y afinados, persistencia en buen grado. Retronasal que asoma memorias de moras y cerezas, aquí un apunte suave y no muy marcado de piel de naranja en confitura, seña varietal de la garnacha, rosas rojas en brisa, frutos secos tostados y un asomo de regaliz que abre un epílogo de mineralidad, expresado en guiños de la ya mencionada mina de lapicero, descriptor ya expresado en la fase olfativa.
Lo califico en esta añada 2015 entre muy recomendable y más que muy recomendable.





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