sábado, 5 de noviembre de 2016

Josep Grau Closa Viticultor L´Efecte Volador Añada 2015.




Si la vida te frena, párate a escuchar, con esta frase encabeza el viticultor catalán Josep Grau su presentación. ¿Y qué quieren?, personalmente me encanta la reflexión. En el fondo L´Efecte Volador en su edición de añada 2015 es un vino para catar, pero también lo es para ser escuchado, porque él mismo te lo pide desde el interior de la copa. No en vano el propio Grau considera al vino en general como un alimento druídico, sin mayores pretensiones que encauzarlo en una conexión del ser humano con la tierra de cultivo. Elaborado con uvas de las castas syrah, garnacha y cariñena, fruta vendimiada en parcelas situadas en el término municipal de Marçá, en cepas que acreditan una edad media de treinta años y que están asentadas en suelos de composición arcillosa y granítica, estamos delante de un vino que surge tras un proceso de fermentación alcohólica espontánea, motivada en base a levaduras indígenas, llevada a buen término en depósitos de cemento de diecisiete mil setecientos litros. La maduración tiene lugar de modo paritario en barricas de madera de roble francés durante cuatro meses, dejando que la otra mitad lleve su crianza en los ya mencionados depósitos de cemento.
En copa parada exhibe un cromatismo apicotado ligero, con reflejos violáceos e incipientes purpúreos, tras el descorche inicial y con el primer servicio en copa surgen notas oclusivas que poco a poco van cediendo certero paso a nostalgias de frutas negras y rojas en sazón, abre después balsámicos esmerados y un punto que recrea ahumados y tostados suaves, con final de mina de lapicero. Muy buena complejidad y tras la aireación, fruta muy limpia, siempre en primer término.
La importancia de saber beber un vino, paso a paso, tras el descorche, escuchando todo lo que nos quiere decir. Calma, paciencia, generosidad.
Boca golosa y muy fresca, con muy sabroso avance y media alta nota de acidez, ligero en las formas e intenso en el fondo. Me encanta su jugosa simpleza, con unos taninos frescos y finos, dejando una buena seña de persistencia y una sugerente astringencia que aporta profundidad al conjunto y que considero bien integrada. La retronasal afirma las evocaciones de fresas, cerezas, frambuesas y arándanos, con guiños ahumados y tostados, acabando en una memoria de grafito, que asocio a mineralidad.
Amable y pleno en cuanto a su expresión de fruta. Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable.

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