martes, 11 de octubre de 2016

Domaine de Malavieille Louise Rouge 2015.




Garnacha, syrah y carignan para un vino del Languedoc, con aires lucianais, y perfil de límpida fruta. Este Louise del dominio vitivinícola Malavieille anuncia desde el primer instante, tras su descorche, una sabrosa naturaleza, un curioso apunte que habla de la ausencia de sulfitos y otro al mismo tiempo y en rústico pegote al margen de la contraetiqueta que afirma que sí los hay. Cuarenta miligramos por litro, esa es la verdad. Por ello el pegote es preceptivo.
En todo caso, y teniendo en cuenta que quien escribe la presente ya tiene cierta andadura en los vinos naturales que pueden acreditar una medida inferior a los diez miligramos por litro, puedo garantizar que tras la cata de este vino tinto del Languedoc, la sensación es la de estar delante de un vino natural carente de anhídrido sulfuroso ó al menos en una medida de las permitidas, por debajo de ese límite justiciero que diferencia el sí del no.
Cultivo ecológico del viñedo para un representante de una zona de Francia que cada vez se encuentra más arriba en los parámetros de calidad en lo que a sus vinos y bodegas se refiere, ó al menos a mi así me lo parece.
En copa parada esgrime un cromatismo apicotado de buena intensidad, sensación estética de pureza, con reflejos violáceos. Nariz que amanece inspirada en nostalgias de frutas rojas y negras maduras, balsámicos acompasados, dando a los descriptores de las drupas un punto de personalidad. Tiene en segundas cercanías aromas que recuerdan a flores rojas, especiados varietales y un guiño final ligeramente vegetal. En todo caso, expresa en nariz mucho equilibrio, con la fruta alzada al primer plano. Goloso, sabroso, fino y suave en el avance, con una media traza de acidez, fluidez, taninos maduros y afables, y una media alta nota de persistencia. Retronasal que habla de frambuesas, cerezas y fresas de mata, regaliz y menta, dejando un espacio descriptor para pétalos florales rojos y en el epílogo una sugestiva cópula entre frutas y bálsamos, que prolonga su expresión y arranca aplausos.
Tiene un guiño muy lejano que trae nostalgias de pimienta negra, muy en clave varietal de la syrah.
Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario