miércoles, 21 de septiembre de 2016

Bodegas La Rioja Alta Viña Alberdi Crianza 2010.



Vino apreciado durante la jornada profesional del evento La Cata del Barrio de la Estación, en sede de las bodegas La Rioja Alta. Añada 2010 del Viña Alberdi, referencia clásica en la galería de referencias elaboradas en la localidad de Haro, apacible y bien equilibrado vino tinto crianza, en donde la influencia de la madera se muestra respetable y adecuada.
Uvas de la casta tempranillo procedentes de las fincas, propiedad del dominio, bautizadas como Las Monjas, Bardal y Las Cuevas, localizadas en los términos municipales de Rodezno y Labastida-Alto del Rey. Situadas a una altitud media de entre quinientos y seiscientos metros sobre el nivel del mar, las cepas cumplen con una edad media de más de cuarenta años y se adaptan a suelos de composición arcillo calcárea. Vendimia manual, con despalillado y estrujado tras la recepción del fruto en bodega, siguiendo con los procesos de fermentación alcohólica y maloláctica y una maduración de veinticuatro meses en barricas de roble americano de propia fabricación, los doce primeros en madera nueva, los siguientes en madera de roble de tres años. Cuatro trasiegas manuales en presencia de la muy tradicional luz de vela y embotellado final que tuvo lugar durante el mes de Diciembre de 2013.
En copa parada afirma un cromatismo apicotado de notable intensidad, con reflejos grana e incipientes rubídeos. Marca en su cercanía aromática nostalgias de fruta roja en sazón, confituras y especiados en segunda instancia, en la continuidad eje balsámico que junto a evocaciones lácticas suaves y un retorno tostado, frutos secos, aportan prolongación a la fragancia. Goloso perfume con la fruta y la madera exhibiendo una buena balanza, hay equilibrio, con una condición paritaria y la fruta en confitura elevando una escala más que el roble, su capacidad descriptora.
Boca que arranca colgando el cartel de vinos finos de Rioja, desplegando una buena traza de acidez, insinuando terciopelo y declarando unos taninos maduros y pulidos, con media sensación de fluidez y un avance de la untuosidad que imprime la maduración en barricas.
Media alta persistencia, con la retronasal hablando de cerezas y ciruelas rojas, con la ya mencionada confitura ligera, vainilla muy lejana y clavo, evocaciones lácticas, centro balsámico y alguna sugerencia de almendra tostada. Fácil de beber y complejo en su justa y equilibrada medida.
Lo califico en esta añada 2010 entre recomendable y muy recomendable.



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