jueves, 1 de septiembre de 2016

Bodega Hiruzta Txakolin Berezia 2015.




Dentro de la visita que realicé hace pocas fechas a esta bodega de la localidad de Hondarribia, y además del txakolin gorria, rosado de la edición de añada 2015, pude catar también esta otra referencia, el Txakolin Berezia, vino de mayor rango de Hiruzta, que también me fue planteado en la misma edición de cosecha, la correspondiente al 2015.
Hondarribi zuri, uvas procedentes de un viñedo propio que discurre en las inmediaciones de la falda del Monte Jaizkibel, parcelas con orientación mediodía asentadas en suelos de roca madre y margo arcilloso. Tras la vendimia y con la fruta ya en sede de bodega, se procede con un desgranado y un estrujado, que son seguidos por un suave prensado. Desfangado estático en frío y fermentación bajo control de temperatura, permaneciendo en estos continentes de acero inoxidable sobre lías, por un periodo de cuatro meses, con battonage de periodicidad semanal. Clarificación y estabilizado antes de proceder con el embotellado.
En copa parada exhibe un cromatismo amarillo pálido, con algunos reflejos acerados y verdosos, asomando en nariz sensaciones que recuerdan a fruta blanca y cítricos, apuntando en segunda instancia tonos de pétalos florales blancos y menos marcados amarillos. Escenifica en segundas aproximaciones memorias herbales y balsámicas muy ligeras, con un punto de cremosidad que no pasa desapercibido. Lo cual me hace plantear que los testigos aromáticos lácticos no siempre deben atribuirse a una crianza en madera, sino que a veces las lías también logran un efecto similar, puede que no tan marcado, pero bien presente.
La boca abre con buena frescura y un sugerente tono jugoso, bien equilibrada la traza de acidez, las lías y su personalidad se dejan ver en el avance, hay un punto graso, untuoso, láctico que aporta al vino volumen y empaque. Prolongado en sus notas de fruta, la hondarribi zuri expresa con gallarda condición una estupenda frescura. Persistente en muy buena medida, la retronasal habla de manzana verde, pomelo y limón, algunos lichis y peras de agua, ciruelas claudia, y una insinuación de carne de membrillo, con los puntos florales y balsámicos en segundo plano, y hacia el final de la cata ese lecho de cremosidad que le da un punto más elevado aún de condición y de carácter.
Sabroso ya, tendrá una excelente vida y evolución en botella mediando una guarda responsable.
Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable.

2 comentarios:

  1. JUAN : No tengo la ocasión de acceder a ésas "descubiertas" de esa tierra pero , tu comentario me "pone los dientes largos" !Salud !!

    ResponderEliminar