viernes, 12 de agosto de 2016

Bodegas Mitarte Blanco Fermentado en Barrica 2014





Con mi agradecimiento a la familia Gil de Labastida por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, comienzo esta entrada del blog que refiere mis impresiones sobre una de mis referencias predilectas de cuantas esta bodega de la zona alavesa de la denominación de origen Rioja defiende en el mercado. El blanco fermentado en barrica, que ya comenté en un cercano pasado, en lo que hacía referencia a la edición de añada 2011, http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2016/02/bodegas-mitarte-blanco-fermentado-en.html es un vino blanco seco elaborado a partir de fruta de la varietal viura, con uvas vendimiadas en cepas que acreditan una antiguedad de más de sesenta años, propiedad del dominio. En bodega se procede con una maceración en frío con hollejos prolongada durante treinta y seis horas, con posterior fermentado de cuatro meses en barricas de madera de roble francés y americano, tiempo durante el que se activa el battonage facultando la personalidad de las lías.
En copa parada exhibe un cromatismo amarillo pajizo brillante con algunas notas aceradas, en su cercanía olfativa descubro nostalgias cítricas suaves, con segunda escena frutal para ciruelas claudia y pera de agua, perímetro floral y balsámico, hay recuerdos de camomila, ortiga blanca e hinojo, buen empaque aromático, equilibrado y con un sugerente nivel de complejidad.
Boca que nace con el sello de la fruta madre bien amparado, la influencia de la madera queda en segundo plano, dibuja la personalidad de las lías, con un punto untuoso y una caricia en el paladar, por detrás de una traza de acidez y un guión de frescura que equilibra el carácter expresivo del vino. Muy buena persistencia, con la retronasal hablando de fruta cítrica, pera y manzana, ciruelas claudia en sazón y una prolongación descritora que evoca pétalos florales blancos, balsámicos y un esbozo silvestre menos marcado.
Lo califico en esta añada 2014 como muy recomendable. Buen y peculiar ejercicio comparar mi crónica de cata de la edición de cosecha 2011 con la presente, viendo como evoluciona el vino en botella, mediando una guarda responsable, siempre teniendo en cuenta la singularidad de cada añada.
Para complementar la degustación de este vino, tras su cata, di buena cuenta de un plato de gambas salteadas con setas y bambú, satisfactoria armonía.

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