jueves, 21 de julio de 2016

Lagar de Cervera Albariño 2015





Cuarta inmersión en la Semana del Pincho de Haro a través del establecimiento El Nido, localizado en el parque de los Pintores Tubia y Santamaría, en el que pude degustar su Pink Kiss, ordenada pieza presentada de un modo magnífico, cuyo reflejo sensorial combina notas de vinagre balsámico en una medida justa, con la fresca y golosa cuchara de helado de frambuesa y un certero enfoque culinario representado por un relleno de carrilleras y setas engarzadas en el interior de una ligera pasta brick.
Caramelizados y balsámicos con la untuosidad del relleno confirman la buena elaboración, en un juego de contrastes que sin lugar a dudas resulta oportuno.
Acompañamiento de un vino blanco seco, monovarietal de la casta albariño, surgido del Grupo La Rioja Alta mediante el vino joven de Lagar de Cervera en su edición de cosecha 2015.
Fruta procedente de las parcelas propiedad del dominio, que se localizan en O Rosal y Cambados, vendimiadas en modo manual, con mesa de selección en bodega y tras el despalillado, proceso de maceración que se extiende durante diez horas, acometiendo después un suave prensado en atmósfera inerte. Decantado e inicio de la fermentación alcohólica bajo control de temperatura, realizando la maloláctica sólo el veinticinco por ciento de los depósitos. Trasiega y hasta el momento del embotellado, permanencia sobre lías finas con bazuqueos de diaria regularidad.
En copa parada exhibe un cromatismo amarillo brillante y pajizo, con reflejos verdosos. Nariz que envía recuerdos cítricos y de melocotón de viña, manzana verde y un lejano aire tropical, más en clave insinuante que pleno. Hay algún guiño floral no demasiado consistente y en el perímetro nostalgias balsámicas. Boca que abre intensa, con la fruta en primer término, untuoso en el avance, abriendo una traza de acidez longitudinal y contenida, sin riscos ni altibajos, hay media alta envolvencia y sobre todo mucha condición de frescura. Franca seña de persistencia, con la retronasal hablando de limón, manzana, pera de agua, piña y ciruelas claudia, fondo de retorno balsámico.
Un vino blanco de claves frutales, que acompañó con éxito el sabor y gustosidad del Pink Kiss, gracias a sus gestos de frescura. Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable.

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