miércoles, 22 de junio de 2016

Domaine Poulet & Fils Crémant de Die Brut y Queso de Cabra Mas de les Codines Semicurado al Romero.





Unión de sabores, gusto internacional, fusión de la Cataluña quesera y de los vinos espumosos franceses, en uno de esas armonías que gustan sin más motivo que el disfrute del paladar.
Primero un queso de leche de cabra con influencia exterior de romero, contribución desinteresada al blog de Laura Bladé, propietaria y artesana elaboradora de Formatges Mas de les Codines, obrador lácteo situado en la comarca catalana de Ribera del Ebro, termino municipal de Rasquera, provincia de Tarragona. Ganadería caprina propia y filosofía de producción basada en la ausencia de conservantes y colorantes, buscando transmitir el respeto por una elaboracion lo más natural posible. Leche pasteurizada de cabra que junto con fermentos, sal y cuajo, además de la corteza aderezada con  rosmarinus, arbusto mediterráneo por excelencia, que le aporta esa pizca de excelencia aromática. Equilibrio graso, color blanco marfileño, presencia irregular de ojos pequeños que acreditan una óptima fermentación, cierta elasticidad y notable adherencia. Hay sensación media fundente en boca, buena seña láctica, olfativa de nata, suero, con la impronta de hierba aromática que desliza la presencia externa del romero. Personalmente he realizado el ejercicio gustativo de catarlo con y sin el abrigo herbal, a algunos de mis compañeros de sesión les gustó la suma de sabores en el paladar, más allá de la aromática. A mí también, tiene un aire sugerente, que envía nostalgias de camomila, de salinidad y de montebajo. Es un queso que merece la calificación de entre muy recomendable y más
que muy recomendable. Pleno en nariz y equilibrado en boca, muy aplaudido por todos los presentes.
En cuanto al vino espumoso pertenece a las referencias de una bodega del Ródano, cuatro generaciones de elaboradores y veinte hectáreas de viñedo en propiedad. Se elabora con una base mayoritaria de la casta clairette y aportes menores de aligoté y muscat, procediendo con un método champenoise y dando lugar a un Crémant de Die, con entre nueve meses y un año de maduración y segunda fermentación en botella. En copa parada ofrece una cromática amarillo pajiza brillante con reflejos acerados y algunas insinuaciones doradas, con nostalgias de fruta cítrica en la primera cercanía en nariz, recursos que recuerdan pera y manzana, flores blancas en segunda instancia, fina huella balsámica de menos marcaje.
La boca abre ligera, con la acidez no muy intensa, notas medias de persistencia, acogiendo la retronasal a idénticos descriptores percibidos en la vía olfativa. Frutal y floral, principalmente.
Lo califico como recomendable.
Podría pedirle un escalón más de llegada y alcance final.
La armonía entre el espumoso del Ródano y el queso de cabra catalán, magnífica.
Combinan de maravilla y muestran ambos sus características organolépticas sin pisarse.
Buena danza, por lo tanto.
Agradezco a ambos elaboradores su desinteresada colaboración con El Alma del Vino.






No hay comentarios:

Publicar un comentario