viernes, 24 de junio de 2016

Champagne Vve Fourny & Fils Grande Réserve Brut Premier Cru.



Champaña catado y degustado gracias a la generosa aportación de Angel Mentxakatorre, propietario y chef del Restaurante Nido, localizado en el número uno de la bilbaina calle Colón de Larreategui.
Quinta generación de la familia Fourny elaborando vinos espumosos en el Marne, y más en concreto en el municipio de Vertus, que fuera posesión histórica de los condes de Champaña.
Propietarios de plantaciones de viñedo de muy buena condición, entre ellas la peculiar Clos Faubourg Notre-Dame, se identifican por un cuidado especial en bajos dosages, buscando expresar en el interior de la copa la identidad del terreno, origen de la fruta.
Este premier cru brut, en perfil grande réserve, está elaborado con un base varietal mayoritaria de la casta chardonnay, con un aporte del veinte por ciento de pinot noir. Uvas que proceden de cepas que acreditan una edad media de más de cuarenta años y que se asientan sobre suelos con componente blanco arcilloso. A partir de la llegada de la uva a bodega, tras la pertinente vendimia, se lleva a cabo un prensado con un fermentado alcohólico en depósitos de acero inoxidable y siete meses de permanencia sobre lías, sin añadido de sulfitos. Se integran tres añadas consecutivas, utilizando un cuarenta por ciento de vinos de reserva, que maduraron en barricas de madera de roble francés. Embotellado y segunda fermentación, con dos años y medio más de permanencia con lías y dosage de seis gramos por litro, usando azúcar procedente del sirope de la uva.
The Balance, apodan en la bodega a este champaña, sugerente y elegante, que exhibe en copa parada un cromatismo amarillo pajizo brillante, con algunos tenues reflejos verdosos, nariz que promulga recuerdos de fruta cítrica y manzana, sensación suave que manda nostalgias de melocotón, nota confitada estilizada, con algún pétalo floral blanco y ajustes balsámicos, con un eje central de fina bollería. Notable entrada en boca, con la racha de acidez que comienza intensa y baja un poco cuando el vino alcanza el paladar, hay untuosidad y buena integración de la búrbuja. Mantiene una persistencia media, aunque tal vez pudiera solicitar un punto más arriba en lo que al alcance se refiere. Retronasal que abunda en nostalgias de limón y manzana, menos atisbos de fruta blanca con hueso que los descritos en la fase aromática, hinojo y bollería, acabando en una frecuencia de salinidad, que busca el redondeo.
Lo califico como muy recomendable, aunque repita que le puedo exigir más pegada en el final de su cata.

No hay comentarios:

Publicar un comentario