sábado, 18 de junio de 2016

Bodegas Basilio Izquierdo Acodo Blanco 2014




Parece que las bodegas marcan sus referencias como primera o segunda espada en función de intereses comerciales y a veces hay añadas de segundas espadas que plantean una gran duda, la que deja al catador en un punto de reflexión introspectiva tendente a ejercitar la disyuntiva recurrente. Hay ocasiones en las que el buque insignia de una bodega se ve igualado por la gabarra, y creo que estamos delante de uno de esos supuestos. El Acodo blanco de Basilio Izquierdo, con la etiqueta diseñada por una de sus hijas, en lo que se refiere a esta añada 2014 plantea un vino de amplia percepción, con una sabrosa punta de acidez y un despliegue de fruta que lo colocan a una latitud semejante al B de Basilio Blanco 2012, sobre el que versé el otro día en este mismo blog.
Vinos diferentes y sin embargo con un nexo evidente, la experiencia elaboradora de un hombre que lleva inmerso en este trabajo, su pasión, desde muchos años atrás.
Conjunción varietal de las castas viura, mayoritaria, y garnacha blanca, con un trabajo de ocho meses con las lías que aporta consistencia y volumen.
Fruta procedente de viñas plantadas previamente a las selecciones clonales, dando lugar a un vino blanco seco que representa en copa parada un cromatismo amarillo pajizo brillante con reflejos verdosos y algunos acerados leves, nariz que recrea nostalgias de fruta cítrica, algunos retazos de fruta blanca, flores blancas y un punto herbal suave que avanza hacia anisados, balsámicos que redondean el conjunto.
Catado en compañía del propio Basilio y de una apasionada pareja procedente de Taiwan, su análisis
en común dió lugar a un testigo aromático que recordó a pu erh tea, un tipo de té oscuro y fermentado    propio de la provincia china de Yunnan. Curiosidad descriptiva aparte, que sin duda enriquece la cultura de quien dirige este blog, la boca abre con una sabrosa percepción de fruta, golosa y con notable concentración, larga y equilibrada traza de acidez, lecho untuoso que hace una buena declaración de intenciones respecto a la influencia de las lías, graso en una justa medida, con buena envolvencia y estupenda estructura. Persistente en alto grado de intensidad, la retronasal habla de limón y pomelo, ciruelas claudia maduras, algún guiño de manzana, camomila y ortiga blanca, fondo balsámico anisado, hinojo, algún punto láctico y suavidad herbal en el retorno final. Afirma un final en donde se unen gestos de sugerente amargor y tenue salinidad.
Lo califico en esta añada 2014 entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Encandila con una mezcla vibrante de acidez y fruta golosa. Catar un vino de Basilio en su compañía, todo un lujo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario