domingo, 1 de mayo de 2016

Weingut Ernst Triebaumer Ruster Ausbruch 2013




Una muestra más de las enviadas por esta bodega austriaca localizada en el Burgenland, próxima a la frontera con Hungría. Como siempre hago y haré, aprovecho para agradecer la colaboración desinteresada de todos aquellos que confían en mí proyecto divulgador de la cultura del vino, ya que sin ellos y sin mis fieles lectores, este blog no sería lo que es. La Riesling sometida a la botrytis, en una añada 2013 que seduce por un excelente equilibrio entre dulzor y acidez, con las señales dignas de untuosidad en boca y un canto a la persistencia, ligero y al mismo tiempo expresando una buena concentración de la fruta madre. En copa parada esgrime un cromatismo amarillo dorado de buena intensidad, abriendo en nariz recuerdos de albaricoque y melón, piel de naranja confitada, notas florales de menor intensidad, con melosidad y extensión de recuerdos de fruta escarchada. Un guiño balsámico más aparente que marcado que prolonga el perfume. La boca abre con golosas notas, la traza de acidez es emotiva, se extiende con profusión, logrando equilibrar el dulzor de la noble podredumbre. Glicéricas notas en el paso, con señas envolventes, tiene mucho alcance y es sutil en las formas. La retronasal escenifica similares testigos a los demostrados durante la fase olfativa, abriendo nostalgias de fruta blanca y cítricos confitados, algún giro meloso y ligeramente floral, abundando luego en algunas señas balsámicas e incluso minerales, estas no expresadas en nariz. Lo califico en esta añada 2013 entre recomendable y muy recomendable. El placer del equilibrio. 

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