viernes, 22 de abril de 2016

Entrevinos de Roa Piteos Reserva 2011



Vino enviado de modo desinteresado por los responsables de la enoteca con marca propia situada en el término municipal de Roa, que responde al nombre de Entrevinos. Este negocio raudense, que comenzó su andadura profesional en el año 1980, decidió en el más cercano 2006 lanzar la gama Piteos, defendiendo un registro propio en el mercado.
El vino tinto reserva en edición de añada 2011 está elaborado de modo monovarietal con uvas de la casta tempranillo, acreditando un periodo de maduración de veinticuatro meses en barricas de madera de roble francés.
En copa parada pincela un cromatismo apicotado de notable intensidad, con reflejos púrpura y grana, asomando en la cercana aromática inicial recuerdos de fruta roja en sazón, especiados y tostados que envuelven en primer término a la fruta, con un fondo láctico y balsámico que cierra su expresión olfativa. Cierto que es un vino que precisa aireación tras el descorche, esperando y confiando en una fuga hacia mayores cotas de apertura de la fruta madre y de su aromática franqueza varietal.
Odio ese concepto que alguien acuñó hace tiempo, aquel vino maderizado, tan incongruente como irrespetuoso hacia fruta, hacia madera y desde luego hacia el propio elaborador.
Y lo odio tanto o más que quienes juzgan los vinos sin defectos sin siquiera molestarse en indagar las características de cada añada, los argumentos de sus artesanos a la hora de acreditar más ó menos tiempo de crianza en roble y sin duda, las venturas y desventuras de cada proceso de vendimia y vinificado.
Comprender el alcance real de cualquiera de las referencias que catamos y degustamos es muchas veces un ejercicio malcriado de petulancia, sobre todo cuando la fría distancia entre la botella, la copa y los sentidos del catador no se ve implementada por el conocimiento de causa.
Este Piteos Reserva 2011 es un vino honesto, que abre su fruta después de un leve tiempo de aireación, ese que muchas veces evitamos por desidia y prisas, y que en más de un caso es tan justo como necesario.
En boca abre con la fruta en primer plano, paso de media fluidez, con la acidez bien desplegada, nota secante, tal vez una arista del avance, con los taninos jugosos y algo marcados, imprime una buena intensidad en la persistencia.
La retronasal habla de cerezas y ciruelas rojas, con recuerdos de vainilla, café tostado y algún fruto seco, dejando nostalgias finales lácticas y de regaliz.
Lo califico en esta añada 2011 como recomendable.

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