lunes, 14 de marzo de 2016

Bodegas Vivanco Reserva 2010



Mi agradecimiento a la familia Vivanco y a Alberto Calvo, responsable de relaciones institucionales del dominio, por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediante la entrega en mano de algunas muestras de sus referencia, al objeto de mi cata y análisis personal. Traigo al blog mis impresiones sobre este vino tinto reserva, en edición de añada 2010, que está elaborado con una conjunción varietal de las castas tempranillo, mayoritaria, y graciano, diez porcentual. Fruta vendimiada en parcelas de la propiedad localizadas en el término municipal de Briones, asentadas en suelos de componente arcilloso calcáreo, y acreditando una edad media de treinta y cinco años. Vendimia y vinificado independiente de cada varietal, prensado suave del fruto, con encubado por gravedad del mosto resultante, en pequeños tinos de madera de roble francés, donde fermenta y macera, bajo control de temperatura y en contacto con los hollejos. En este periodo de tiempo de unos veinte días, se realizan remontados regulares. Posterior fermentación maloláctica en idénticos continentes, procurando a continuación un periodo de maduración de veinticuatro meses en barricas de madera de roble francés y americano, nuevas y de segundo año. Antes de salir al mercado, se procede con un afinado en tinos de madera de roble francés y dos años en botellero.
En copa parada esgrime un cromatismo apicotado de buena intensidad, con reflejos púrpura, manifestando en su proximidad aromática recuerdos de fruta roja, principal; y negra, en sazón, con especiados equilibrados y algunos lácticos en segunda instancia, dejando en la prolongación memorias balsámicas y alguna incipiente seña de caramelo, café y frutos secos, que conjugados con un fino matiz tostado cierran la fragancia.
Boca que abre con finura, aprecio en el avance una balanza sugerente de frescura y calidez, bien armado en cuanto a su traza de acidez, hay despliegue de certera cremosidad procedente de la influencia de la madera usada en su crianza, percepción de envolvencia desde cierto perfil de sutileza,  taninos maduros y pulidos, con la persistencia bien delineada.
La retronasal habla de cerezas, ciruelas rojas, alguna mora silvestre, con prolongaciones especiadas amplias siempre en segunda instancia, recreando apuntes de vainilla y pimienta, ligero punto novedoso respecto a sus descriptores nasales con un guiño silvestre, confituras, con balsámicos de regaliz, y un final que reúne tostados, caramelos y granos de café.
Epílogo marcado por una prolongación frutal y plena en cuanto a sapidez.
Añado que va de menos a más, y que tiene un final en boca que expresa más intensidad de lo que uno espera a medida que avanza la cata.
Un vino para disfrutar, que califico en esta añada 2010 entre muy recomendable y más que muy recomendable.




No hay comentarios:

Publicar un comentario