viernes, 25 de marzo de 2016

Bodegas Muga Cava Conde de Haro Brut Vintage 2012




Una vez más traigo al blog esta referencia espumante de Bodegas Muga, un cava bautismal, usando esta terminología en cuanto a su origen latino bapto, lavar y sumergir, ya que eso es justamente lo que traslada a quien lo bebe. Lo que yo pido de un cava, además de ciertas dosis de identidad, sea geográfica o varietal, es unos minutos de equilibrio, de fruta y bien balanceada acidez, que no percuta y sí que transmita que detrás de las burbujas se aprecia la auténtica realidad de un vino celebrable. Fue un acierto por parte de esta bodega incluir la añada en la etiqueta, y significó un homenaje familiar entrañable poder defender, gracias al tesón de varios miembros de este dominio vitivinícola del Barrio de la Estación, un referente espumante en el mercado.
Lavar, sensación de un vino cuando limpia y desengrasa el paladar y más allá.
Sumergir, impresión que tiene el catador cuando desde la copa se le incita a beber, primero con un punto aromático equilibrado, y después con un paso por boca vigoroso, buena fruta, acidez, envolvencia y llegada.
Cumple el Conde de Haro Brut 2012 con mi declaración de intenciones y por ello es bautismal. Viura y malvasía, junto a Jordi Melendo y los miembros de la familia Muga presentes, voy sacando impresiones personales de mi proximidad a copa.
Fermentación en depósitos de madera de mil litros hasta fin del mes de Abril con segunda fermentación en botella, y afinado en rima durante catorce meses más.
Copa parada que afirma un cromatismo amarillo brillante con algunos reflejos verdosos suaves, buen despliegue de burbuja fina, buena regularidad, nariz que acredita recuerdos cítricos, con un punto muy breve de manzana, segunda instancia floral, dejando en el epílogo evocaciones confitadas y de sugerente melosidad, apunta guiño de levaduras y especiados dulces, aunque siempre es la fruta quien marca el compás. Boca golosa, tiene una refulgente traza de acidez, con untuosidad en el avance, buena nota envolvente y una persistencia en clave de franqueza varietal que afirma la viveza del cava.
Retronasal que abunda en recuerdos de limón, manzana, vainillas, ciruelas claudia, insinuaciones de manzana horneada con pizca de miel, flores blancas, levaduras y un punto final de cierta cremosidad que queda integrada con la buena expresión golosa y ácida de la fruta que le dió vida.
Añada tras añada, el cava de Muga va ocupando un espacio privilegiado dentro de una denominación criticada por algunos por su pluri territorialidad. Lo que nadie negará es que en esta referencia de la bodega del Barrio de la Estación hay identidad. La viura como base y ya les digo, lavar y sumergir.
Lo califico en esta añada 2012 como muy recomendable.

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