miércoles, 10 de febrero de 2016

Bodegas Varal Esencias de Varal Añada 2012.




Mi agradecimiento a los responsables de esta bodega familiar, localizada en el término municipal de Baños de Ebro, por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediante el envío de varias muestras de algunas de sus referencias.
Ya comenté en el pasado algunas de ellas, tras su pertinente cata, y hoy traigo a colación este Esencias de Varal, que en su edición de añada 2012 escenifica un buen altar a la casta tempranillo, fruta vendimiada en cepas que acreditan una edad media de cuarenta años y que cumplen su ciclo vegetativo mediante sistemas ecológicos de cultivo. Con la uva ya en bodega se procede con una maceración prefermentativa en frío durante cinco jornadas, siguiendo con el fermentado alcohólico en depósitos de acero inoxidable, bajo control de temperatura. Maduración que se prolonga por un tiempo de ocho meses en barricas de madera de roble francés, añadiendo un año más de afinado en botella antes de su salida al mercado.
En copa parada esgrime un cromatismo apicotado intenso, con reflejos púrpura, deslizando en su aproximación olfativa recuerdos plenos de fruta roja y negra en sazón, especiados ligeros en segunda instancia, dando notas de frescura que se conjuntan con la expresión de la tempranillo y con un aire balsámico que redondea el perfume. En el epílogo de la fragancia alcanzo a percibir una insinuación torrefacta, que sin embargo queda relegada en beneficio de los descriptores de cerezas, fresas, moras y ciruelas rojas.
La boca arranca con una alto guiño jugoso, sapidez en el avance con la traza de acidez que despliega su potencial y añade frescura al conjunto, los retornos balsámicos también dan juego, buena envolvencia y sin llegar al concepto de ducha de fruta, sí diré que es una tempranillo que manifiesta personalidad y distinción. Taninos golosos y marcados de una forma elegante, finura e intensidad al mismo tiempo, ligeramente salino en la persistencia. Retronasal que insiste en las memorias frutales descritas en la vía olfativa, con algunos esbozos de vainilla, balsámicos y retirada llena de frescura, regaliz, incluso diría que alguna evocación de mentol, acabando con esas tímidas revelaciones torrefactas, menos marcadas que el resto.
Lo califico en esta añada 2012 como muy recomendable.

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