miércoles, 17 de febrero de 2016

Apollonio Casa Vinicola Terragnolo Primitivo Salento Rosso 2011.




Otro generoso aporte de Juancho Asenjo durante su reciente visita a Haro, en este caso un monovarietal de la casta Primitivo, referencia de la bodega Apollonio, recientemente galardonada con el título de Impresa Storica d´Italia, en base a la cuarta generación familiar que defiende su personalidad vitivinícola en el mercado internacional. Cinco lineas de vinos diferentes, que identifican el territorio de Salento, gracias al esfuerzo y el trabajo de Marcello y Massimiliano Apollonio, patrones del dominio vitivinícola, que como bien indicó Asenjo está enclavado en el tacón de la bota, característico simbolismo del mapa italiano.
Viñedos en Salento-Apulia, elaborado con frutos procedentes de cepas que acreditan una media de edad de veinte años, aportando al vino un concepto mediterráneo muy marcado, cepas asentadas en terrenos de estructura calcárea, suelos pedregosos, influencia marítima, sin excesos de elevaciones topográficas, un vino peculiar, muy varietal, con esa nitida seña golosa que en parte deja una estela de confitura y licorosidad.
No es la primitivo precisamente mi casta varietal predilecta y sin embargo, como suele ocurrir en estos casos, y como obligan los criterios objetivos que deben presidir la labor responsable de un catador y escritor divulgador de vinos, me tengo que ceñir no a mis gustos personales, sino a la calificación del alimento que se presenta dentro de la copa.
El vino es correcto, tiene estructura, arma una buena frescura en su progreso por boca, ofrece persistencia y amabilidad, la madera no se hace pesada en cuanto a influencias, y tiene aquello que yo suelo definir como pegada y alcance.
Tras un fermentado alcohólico en grandes depósitos de madera durante un periodo de entre treinta y cuarenta y cinco días, la maduración se prolonga por doce meses en barricas de madera de roble americano, más un año adicional de afinado en botella antes de su salida al mercado.
En copa parada muestra un cromatismo apicotado de buena intensidad y brillo, pureza estética, con reflejos grana e incipientes rubídeos, nariz que recrea evocaciones de fruta roja madura, confitada y ligeramente licorosa, hay flores rojas y algunos frutos secos, matices breves especiados dulces, bastante avanzados, con balsámicos y algunas hierbas aromáticas en el perímetro.
Anisados y dulzonas muecas en la fragancia, que se exhibe compleja y golmajera.
La boca abre con la enseña de esta pariente italiana de la californiana zinfandel, ese amplio contenido en azúcares que sin duda acredita su traza varietal.
Media alta traza de acidez, el vino aporta frescura en el avance, pero es el punto licoroso el más predominante, taninos maduros y finos, prolongado en la expresión, con la retronasal que habla de cerezas y guindas, especiados dulces, perfil silvestre con retornos balsámicos, marcando en el epílogo un recuerdo de confitura de frutos rojos y una guiño de sapidez que prolonga su expresión.
Lo califico en esta añada 2011 entre recomendable y muy recomendable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario