lunes, 11 de enero de 2016

Bodegas Ximénez-Spinola Exceptional Harvest 2013.





Me decía hace poco un buen amigo que cada vez que descorcha una botella de esta bodega de Jerez de la Frontera, oye campanas de gloria. Yo, que no soy habitual en las elaboraciones de José Antonio Zarzana y su equipo profesional y humano, sí que pude catar y degustar tiempo atrás el liqvor de brandy, e incluso estuve cerca de una visita personal a esta bodega que al final se truncó por la imposibilidad de Zarzana que andaba demasiado atareado en aquellas fechas. No cabe duda que algún día recobraremos el contacto y procederé a cruzar las puertas de Ximénez-Spinola, en busca de mejorar mis conocimientos personales sobre esta fascinante cultura del vino y más en concreto sobre todo lo que la tierra de Jerez de la Frontera aporta a la misma desde tiempo inmemorial.
En plena Navidad y aprovechando las excelencias de un buen salmón ahumado, descorché este vino blanco Exceptional Harvest, en su edición de añada 2013, buscando el más que seguro premio de una buena cata y por ende, el de una acertada armonización.
Sin duda, ambos objetivos fueron alcanzados.
Uva madura encerrada en una botella, leyenda que vende este vino, y que preside su presencia en la web de Ximénez-Spinola. Monovarietal de la casta Pedro Ximénez, frutos procedentes de una sobremaduración en la cepa, con un periodo de poco más de veinte días más de la vendimia habitual.
Crianza sobre propias lías por un periodo de cuatro meses en barricas viejas de madera de roble americano, habiendo envinado previamente las mismas con vinos de crianza oxidativa. Battonage suave que da paso a un vino final lleno de matices, que en copa parada exhibe un color amarillo dorado de buena intensidad y brillo, deslizando en su aproximación aromática recuerdos de fruta navideña, algunos guiños menores de membrillo, con puntas finas de levadura, breve giro tostado y una hermosa salinidad que le da longitud en cuanto al perfume descrito.
En posteriores copas y en la fragancia, añado algunas señas de frutos secos, siempre por detrás de las expresiones procedentes de las frutas blancas y cítricas confitadas.
Boca muy equilibrada desde el arranque, circula con suavidad, con un punto esbelto de untuosidad, buena prolongación, alcance y gloriosa balanza de fruta y madera. Tonos salinos, de sugerente y controlado amargor, buena acidez y persistencia en clave de alta intensidad.
Tiene estructura y en su fase retronasal habla de ciruelas pasas, higos y dátiles, almendra, un gesto de levadura, otro balsámico no percibido en la fase olfativa, y en el final una buena danza elegante entre fino amargor y suave salinidad.
Magnífico y rotundo. Con el salmón ahumado, acompañado en el plato por un golpe de zumo de limón, pimienta negra y cebolleta picada, el vino se mostró sencillamente colosal.
Lo califico en esta añada 2013 como más que muy recomendable.

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