miércoles, 30 de diciembre de 2015

Raventós i Blanc De la Finca 2011.





Pepe y Manuel Raventós firman la contraetiqueta de este vino blanco espumoso, que responde a los dígitos 10.739 en cuanto a número de unidad de producción y al 20 de Abril de 2015 como fecha de degorge. Elaborado con frutos procedentes de Vinya dels Fóssils, un emplazamiento formado por suelos de composición calcárea con origen en la época más antigua de la depresión del Penedés, en la primera capa mantienen una estructura arcillosa y en la segunda, con la galera como protagonista, compostura de roca calcárea incrustada con fósiles marinos, carbonatos.
Terrazas del río Anoia, exposición cardinal norte y noreste, con la proximidad y delimitación del bosque del Serral y un lago.
Conjunción varietal de las castas xarel.lo, macabeu y parellada, fruta que rinde cuentas en el campo a cultivo de viticultura biodinámica y proceso manual de vendimia. Con la llegada de la uva a bodega, se emplea la entrada por gravedad, atmósfera controlada por nieve carbónica, suave prensado y desfangado estático a baja temperatura. Primer fermentado en depósitos de acero inoxidable, manteniendo la independencia de cada tipo de uva y suelo. Tras un ensamblaje, comienza el segundo proceso de fermentación, esta vez en botella, con una crianza mínima de tres años en rima. No se añade licor de expedición.
En copa parada define un cromatismo amarillo dorado limpio y brillante, buen rosario de burbuja fina, buena persistencia de la misma, que luego en boca dará muy buenas señas de integración en el conjunto. La cercanía aromática puntualiza recuerdos de fruta blanca en sazón, algunos frutos secos y cítricos escarchados, desplegando en segunda instancia algunos descriptores próximos a bollería y un guiño floral suave, dejando en la parte final del perfume un sugerente tono de salinidad que redondea el conjunto, siempre alcanzando un estupendo equilibrio de fragancia.
Comienza la boca con una entrada en donde el vino seduce, gran frescura siempre bajo control, largo en su extensión, con alcance y pegada, hay un lecho cremoso en el avance, alcanza el paladar con elegancia, como ya dije fantástica integración del carbónico.
Retronasal que devuelve las notas descriptivas de la fase olfativa, alzando más la mineralidad del final, con un punto más que evidente que marca sensaciones placenteras de salinidad.
Me ha parecido un vino blanco espumoso lleno de encanto, seduce y sobre todo muestra entre sus virtudes principales, la calidad de la fruta, el equilibrio y ese punto final de salinas evocaciones que termina maravillando al catador.
Lo califico en esta añada 2011 entre muy recomendable y más que muy recomendable.

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