sábado, 12 de diciembre de 2015

Bodegas Jiménez Landi Bajondillo 2013.



Desde las inmediaciones de la Sierra de Gredos, con localización en el término municipal de Mentrida y bajo el estandarte de la denominación de origen del mismo nombre, me llega este Bajondillo auspiciado por el aval vitivinícola de la familia Jiménez Landi y su casa solariega de finales del siglo dieciseis en la que se encuentra enclavada la bodega que patronean.
Larga andadura histórica de la garnacha de la zona, con José Benavides Jiménez-Landi al frente y Javier García Alonso en el rol profesional de director técnico y enólogo, desembocando en un vino que busca representar con fidelidad la personalidad de una zona geográfica de España claramente relacionado con este apasionante universo de la cultura de la vid y el vino.
Tras la preceptiva vendimia, con la fruta ya en bodega, se procede con un despalillado y macerado inmediato en frío, este prolongado durante un periodo de entre dos y cinco días, fermentado posterior bajo control de temperatura y maceración que se extiende durante quince a veinte jornadas de trabajo. Maloláctica en barricas, acreditando una crianza en madera de roble francés, continentes de quinientos litros, permaneciendo en ese proceso de maduración durante seis meses.
La garnacha como base mayoritaria complementada con un aporte menor de syrah, dejando en copa parada un cromatismo apicotado de buena intensidad con algunos reflejos púrpura, matizando en su proximidad olfativa recuerdos de fruta roja en sazón ligeramente licorosa, especiados finos en segunda instancia, abriendo después una puerta en donde nos acarician certeros golpes silvestres, he presenciado evocaciones aromáticas de romero, algunos mentolados suaves, la madera y sus tostados en la retaguardia, sin nublar la presencia frutal.
La boca abre con un punto firme goloso, sabroso, dando paso a una media traza de acidez, el vino expresa frescura en todo momento, con los taninos suaves, jugosos y pulidos, amable y persistente.
La retronasal evidencia memorias de grosellas, frambuesas y cerezas, ese matiz licoroso se ofrece con solvencia al catador, tiene un buen equilibrio y expresa en el final un tono de hierbas aromáticas y balsámicos. Sapidez en el epílogo, dando cuenta de una retirada de cata, realmente sabrosa.
Lo califico en esta añada 2013 como muy recomendable.

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