domingo, 20 de diciembre de 2015

Bodegas Al Zagal Rey Zagal Crianza 2010.




Segunda de las muestras enviadas de modo desinteresado por esta bodega cogollera, al objeto de mi cata y valoración personal, hecho este que aprovecho para agradecer por la dosis de confianza que sus responsables han demostrado en mi punto de vista.
Estamos delante de un vino tinto crianza en edición de añada 2010, que se elabora con una base mayoritaria de la casta tempranillo y un aporte menor de cabernet sauvignon, acreditando una maduración de seis meses en barricas de madera de roble americano y francés.
Como indicación personal para la bodega, y del modo más respetuoso posible al que soy capaz de acceder mediante la escritura, debo recomendarles que procedan a variar la elección del tipo y calidad del corcho, ya que aparte de que me costó un triunfo proceder al descorche, el obstáculo que separa al vino del catador salió partido y en mal estado, algo que probablemente no afectaba al contenido de la botella, pero que desde luego no es agradable.
Puede que sea una partida de botellas, es probable que sea sólo la presente y haya tenido mala suerte, pero también, y tras observar el corcho de cerca, considero que la calidad del mismo puede mejorar de modo considerable. Es muy relevante, desde luego, que la elección de los corchos a usar en el embotellado tengan una buena dosis de seguridad y garantías.
En todo caso y hecha esta salvedad, siempre con la idea de colaborar y no de criticar de modo gratuito, el vino se presentó en copa parada con un color apicotado de notable intensidad, anunciando reflejos grana. Hay algunas señas de evolución cromática, aportando en la proximidad olfativa recuerdos de fruta roja en sazón, aire de confitados, algunas flores rojas, y la seña de la madera en la continuación, dejando evocaciones de ebanistería y algunos tostados que juegan con el descriptor de frutos secos. La cabernet sauvignon aparece reflejada con aromas varietales, y en el alma del Rey Zagal despunta lo que yo calificaría como sobremaduración.
Boca que arranca con la fruta roja en primer plano, hay un guiño de golosas sensaciones, media alta acidez y un punto débil algo secante cuando el vino alcanza el paladar. Buena integración del alcohol, taninos golosos y pulidos, a ratos la madera pretende invadir a la fruta, aunque cierto es que no termina de conseguirlo del todo, a Dios gracias.
Media persistencia, con la retronasal enfilando evocaciones de fruta roja confitada, anuncios florales y silvestres, con los tostados y la ebanistería que por momentos admiten en el grupo a un guiño especiado de pimienta negra.
Finaliza discreto, aunque los signos de la sobremaduración que ya intuí en la fase olfativa no cesan en su empeño.
Con sinceridad y respeto, lo califico en esta añada 2010 entre aprobado y recomendable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario