lunes, 9 de noviembre de 2015

M.Chapoutier La Bernardine Châteauneuf-du-Pape 2013.



http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2010/11/chapoutier-la-bernardine-chateauneuf-du.html

Cuando allá por el año 2010 caté y publiqué esta misma referencia de la familia Chapoutier en su edición de añada 2005 nunca pensé que años más tarde la propia Mathilde se encargaría de enviarme de modo desinteresado varias muestras de los vinos de su bodega al objeto de mi análisis personal y posterior publicación en el blog.
La Bernardine en su edición de añada 2013 es uno de esos vinos que cuando llegan a mi casa merecerían ser guardados durante un tiempo en la recámara, porque ya desde el comienzo se intuye novicio, como si descorchar la botella supondría una especie de infanticidio.
En cualquier caso la práctica y las experiencias propias de cata de barrica, de análisis de vinos en primeur, de sorbos y gorgoteos referidos a vinos aún sin terminar de hacer, motivan que el corcho salga de la embocadura y quien dirige este blog haga de tripas corazón y disponga sus papilas para completar sensaciones sugeridas desde el interior de la copa-
Base mayoritaria de garnacha, con menores aportes de syrah y mourvèdre, frutos vendimiados en parcelas que acreditan un suelo cuaternario, con compostura de tejas procedentes del antiguo cauce del Ródano. Tras la vendimia manual, se procede con el vinificado usando para ello continentes de hormigón, con una fermentación que se prolonga durante tres semanas y una maduración en esos tanques de cemento que dura entre doce y quince meses.
En copa parada defiende un cromatismo apicotado con reflejos púrpureo, deslizando en la cercanía olfativa recuerdos francos de frutas rojas en sazón, iniciando una segunda instancia en la que predominan especiados dulces, breve tono balsámico y silvestre, aportando hacia el final una suave fragancia que me ha recordado a esencias torrefactas.
Arranque sabroso, la fruta alzada en primer plano, frescura en el avance, media nota de acidez, buena clave varietal con el punto goloso de la garnacha acomodado a un tono procedente de la madera que une canelas y granos tostados de café, pero este siempre en la retaguardia, ya que es la fruta roja la que domina. Taninos golosos y pulidos, buena clave de persistencia, enviando en la retronasal evocadoras y amplias notas de frutas rojas, cerezas, ciruelas, frambuesas, grosellas, guiño de café en versión capuccino, ligera aportación de memorias silvestres, finalizando con un redondeo balsámico y una sugerente sapidez.
Me ha gustado dentro de un perfil de vino amable en el que la presencia varietal de la garnacha planta un poco disimulable estandarte.
Lo califico en esta añada 2013 como muy recomendable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario