lunes, 16 de noviembre de 2015

Brandy Jerezano González Byass en Casa de Castañón.







Ser invitado de un anfitrión de la calidad humana de José Félix Castañón es todo un lujo. Y no ya por los emplatados surgidos del mimo que este hombre aplica en los fogones, en compañía de su hija, una pizpireta y aplicada joven chef con poco disimuladas ganas de avanzar aprendiendo, sino también por el hecho evidente de estar delante de un apasionado hombre de gastronomía, uno de esos personajes afables que cuentan mil y una anécdotas vitales mientras con atinado maniobrar celebran compartir con los demás el fruto de su afición, que no es otra que todo lo que encierra este universo de la culinaria aplicada.
Empresario del mundo de la micología, Castañón nos premió con una variada y equilibrada comida, tras de la que apareció en escena este triunfo del tiempo, una botella de brandy González Byass, tan secreta y tímida, que venía recubierta primero de aquellos ancestrales y coquetos protectores en forma de paja, embalajes que hoy en día se agradecen y que dan seña de viejos tiempos gloriosos.
Es casi como desnudar a una musa, primero quitándole el vestido de cesta, después el ligero papel en el que aparece bien enmarcado el nombre de la bodega, y por último el último escudo que nos separa del brandy, dejando que exprese sus primeras notas de musical magia, legado de tantos años de silencio y concentración, fuera del alcance de los humanos.
No logramos conocer la fecha de este Brandy de Jerez, aunque por cálculos que pusimos en común, sugerimos por unanimidad que probablemente datara de los años cincuenta ó principios de los sesenta.
José Félix fue desvistiendo a la señora botella con cuidado, dejando que la mente de todos los presentes en escena imaginara lo que quisiera. Personalmente y en estos casos, sea vino ó brandy, entono por dentro una oración, nada religiosa creánme, sino más bien emparentada con el respeto que surge desde la conciencia de quien admira el trato que el tiempo concede a este tipo de destilados.
Para quien escribe en este blog, sacar a la luz un brandy, primero de Jerez, después de una bodega con la tradición de González Byass, es un lujo, un placer y a buen seguro un encuentro con los ancestros que elaboraron tiempo atrás el destilado que ahora se nos ofrece en la copa, viejos alambiques de cobre por testigos, con los mostos de la uva airén transformándose en holandas y el envejecido en botas de roble. Un homenaje a personajes del universo vitivinícola como El Papa del Sherry, Don Manuel María González Gordon, y a quienes en esta empresa legendaria del Marco de Jerez, y desde el anonimato laboraron sin desmayo para que en pleno siglo XXI algunos privilegiados podamos seguir disfrutando del fruto de su trabajo.
Tras su primer servicio en copa, ofrece un cromatismo oro viejo y oscuro, con reflejos naranja, cobrizos, caramelo, buen brillo, estampa que sugiere una buena guarda. Nariz que avanza de menos a más, con detalles de fruta y buen equilibrio alcohólico, hojas secas y ebanistería, algunos barnices ligeros, frutos secos, menor intensidad en cuanto a fruta de compota navideña. Tiene un recuerdo que me enlaza con naturaleza de otoño, amplio en su final de fragancia, dejando evidencia plena de bendita ancianidad, suave y equilibrado.
La boca abre con amplitud y escenifica un buen balance de la madera, progresa con genio y figura, detalles de viveza y de untuosidad, llena el paladar de guiños de fruta, en donde de nuevo, son los recuerdos acompotados los que predominan.
Retronasal que evoca piel de naranja en escarcha, albaricoques secos, flores marchitas, cinta de licorosidad, madera y barnices, finalizando con ese punto que yo suelo definir como boudoir femenino, unido en este caso a breves guiños de armario cerrado. En todo caso y sobre todo lo demás, es siempre la fruta la que dirige la escena de cata.
Mil gracias a Castañón por este más que apreciable regalo que quiso compartir con todos sus invitados. Califico este brandy jerezano, así reza su etiqueta, de González Byass, entre muy recomendable y más que muy recomendable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario