sábado, 7 de noviembre de 2015

Bodega Viñedos de Aldeanueva 1000 Milhojas Crianza 2012.




Durante una reciente visita a Madrid y en el número veintisiete de la calle Claudio Coello pude disfrutar de las tradicionales virtudes de una sopa castellana con su huevo escalfado que el equipo de cocina del restaurante Biotza presentó en la mesa, acompañada por una copa de vino tinto de Rioja, procedente de la Rioja Oriental y más en concreto defendido en el mercado por la bodega Viñedos de Aldeanueva. Crianza en edición de añada 2012, Milhojas es un vino que conjuga la varietal tempranillo con una proporción menor de garnacha, acreditando una maduración de doce meses en barricas de madera de roble americano.
En el comienzo y tras el primer servicio en copa, plantea una cierta oclusión olfativa, muy marcada la influencia de la madera con tostados y ahumados que pesan sobre unos inocentes puntos aromáticos de fruta roja y negra en sazón.
Tras una breve espera y una exigente aireación, la fruta comienza a levantar cabeza, bien aparente, mostrando una sugerente seña de identidad. Abre el vino y observando su estampa cromática diseña un color apicotado intenso y profundo, con algunos reflejos púrpura, dejando en las notas de fragancia evocaciones de cerezas y moras, especiados, tostados, balsámicos y guiños de ebanistería.
La boca es sustanciosa, media alta traza de acidez, desliza cierta condición secante en el avance, con las notas alcohólicas controladas y los taninos marcados, nota débil de astringencia que no resulta desagradable ni excesiva. Me molesta más el tono secante que queda prendido del paladar.
La retronasal se aventura con parecidos recuerdos frutales a los manifestados en la vía olfativa, hay especiados dulces, una punta tostada y un final en donde se entrecruzan notas balsámicas y de ebanistería.
Lo califico en esta añada 2012 entre aprobado y recomendable.
La sopa castellana del Biotza armonizó bien con el vino, aunque la primera estuvo por encima del segundo.

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