domingo, 4 de octubre de 2015

Bodegas Roda Reserva 2010.



Con la amabilidad de Vega como anfitriona, en una de las salas centrales de Bodegas Roda y en plena celebración sabatina del evento La Cata del Barrio de la Estación, pude catar y degustar este Roda reserva en edición de añada 2010, un vino tinto que contrasta a buen seguro de modo premeditado, con su hermano el Roda I, esa gran dama negra de la que ya hablé en una reciente entrada de este blog.
Desde luego tampoco es la vez primera que comento esta etiqueta, que ya forma parte de los vinos habituales de El Alma del Vino, del mismo modo que otras referencias de otras tantas bodegas de la geografía vitivinícola nacional e internacional.
El Roda es un vino elaborado con una base varietal mayoritaria de la casta tempranillo, noventa por ciento, con la cantidad restante dedicada a la graciano, frutos procedentes de viñedos localizados en Haro y en municipios cercanos. Tras la vendimia y ya en bodega, se procede con una primera fermentación alcohólica que tiene lugar, mediando control de temperatura, en tinas de madera de roble francés. Posterior maloláctica en barricas de madera de roble galo, siguiendo con un proceso de maduración que se extiende en el tiempo durante catorce meses, en barricas de roble francés, con una proporción de madera nueva del cuarenta por ciento.
Estabilización natural y clarificación con huevos frescos, con treinta meses adicionales de afinado en botella antes de salir al mercado.
En copa parada muestra una cromática apicotada intensa, con buena gama de reflejos purpúreos, anunciando en nariz notas amplias de frutas rojas en sazón, armando a continuación un despliegue certero de vainilla, balsámicos y algunas flores rojas, afirmando en el epílogo de la fragancia un carácter salino bien definido que envuelve a la fruta y que le da una buena dosis de propia personalidad.
La boca abre jugosa, con golosas sensaciones que preceden a la racha de frescura, contenida y sabrosa linea de acidez, llegando al paladar marcado y con viveza. Enérgico y prolongado, con unos taninos golosos y fundentes, llena la boca de fruta, aterciopelado e intenso.
Franca seña de persistencia, la tempranillo queda reflejada con proverbial protagonismo.
Retronasal sabrosa en cuanto a recuerdos de ciruelas rojas y cerezas, vainilla y un suave tono, no presenciado en nariz, que me ha recordado a hierbas aromáticas, con una nota balsámica de regaliz que motiva más la llegada del vino durante la cata y que junto a una buena descripción sápida y que también calificaría como salina cierra la expresión de esta edición 2010 del Roda.
Lo califico como muy recomendable.


No hay comentarios:

Publicar un comentario