domingo, 6 de septiembre de 2015

Torre de Oña Reserva 2010.




http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2013/09/torre-de-ona-2008.html

Poco menos de dos años hace ya que caté por vez primera una añada de este vino, en concreto la referente a la vendimia del 2008 y ayer tras un paseo por las nubes del emblemático Barrio de la Estación de Haro mis andares me llevaron hasta la tienda de la bodega Rioja Alta, en donde atendido con su habitual simpatía y buen hacer por Marisa, pude catar y degustar una copa de este Torre de Oña en su edición de cosecha 2010, vino qye hoy ocupa el protagonismo del blog.
Como hago en los últimos tiempos comienzo mi entrada con un enlace a la entrada pretérita, en donde el lector podrá ver mis comentarios y análisis sobre aquel vino cuyas características publiqué a finales del mes de setiembre de 2013.
Tempranillo como base mayoritaria con un pequeño porcentaje de la casta mazuelo, frutos procedentes de las parcelas de la propiedad bautizadas como Altos de Vallecilla, Calvo, Martelo y Berzal, localizadas en las proximidades del dominio, en la zona de Rioja Alavesa.
Vendimia manual, con vinificado independiente de los frutos de cada parcela, maceración prefermentativa seguida por alcohólica y maloláctica, esta última en barricas de roble francés y americano, proporción del ochenta por ciento de madera nueva.
Maduración durante un periodo de veinte meses en barricas de roble francés, cuarenta por ciento madera nueva y treinta y cinco de madera de dos vinos, y del Cáucaso, madera nueva, porcentaje restante. Espacio para tres procesos tradicionales de trasegado.
En copa parada muestra un color apicotado de buena intensidad con reflejos púrpura e insinuaciones grana, deslizando en nariz recuerdos más marcados de fruta roja madura, menos tono de fruta negra que en la añada 2008. En segunda instancia aparecen algunos guiños tostados y de ebanistería, con profusión láctica y alguna seña de pastelería y frutos secos, estos descriptores redondeando el conjunto. Fondo balsámico y con algunas notas de fragancia silvestre, arbusto y matorral.
Boca jugosa y equilibrada desde el primer segundo, con una traza de acidez bien integrada en el conjunto, desplegando frescura en el avance, fluidez y medida elagancia con ciertos tonos de envolvencia. Manifiesta equilibrio, deja en el paladar ese sentido aterciopelado de los buenos vinos de la denominación de origen.
Persistente en buen grado, con la retronasal que insiste en memorias de ciruelas rojas y cerezas, una suave evocación de moras, dejando en segunda zona de escena expresiva algunos retornos de frutos secos y ebanistería, tostados procedentes de la madera continente, con esencias balsámicas y de matorral de montebajo.
Epílogo de sapidez e incluso de cierta salinidad.
Diferente estilo al demostrado en la añada 2008, lo califico en esta edición de cosecha 2010 como muy recomendable.

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