viernes, 11 de septiembre de 2015

Bodegas Paco García Crianza 2011.




La bodega de la mano negra, de este modo que suena entre misterioso y propio de un film noir del Hollywood de pasadas gloriosas épocas cinéfilas, escuché como en cierta reciente ocasión un cliente intentaba identificar el vino que deseaba degustar para acompañar su comida en un restaurante de la ciudad de Logroño. Lo curioso del caso es que el camarero adivinó el jeroglífico que el cliente le transmitía y ni corto ni perezoso fue en busca de una botella del vino tinto crianza de Bodegas Paco García, que minutos después hizo las delicias del agudo aunque despistado comensal.
Juan Bautista García Pablo apoyado en este símbolo ha logrado desde el año de fundación de su bodega, allá por 2001, convencer en el complejo mercado de las ofrendas vitivinícolas. Y lo ha hecho, tal y como manifestaba recientemente en una entrevista, utilizando la máxima enología es pisar el campo. Tras muchas horas de cata hay circunstancias que resultan indisimulables. Y para quien dirige este blog, una de ellas es la sensación de estar a veces ante vinos que llevan prendido el broche del campo, ese viñedo ó viñedos del que surge la uva elegida para su elaboración. Cuestión de personalidad propia.
El vino tinto crianza de Bodegas Paco García se elabora con una base varietal mayoritaria de tempranillo, noventa por ciento, frutos procedentes de la parcela Paraje Tres Marqueses de Varea, con la cantidad de uva restante dedicada a la garnacha vendimiada en cepas localizadas en el término municipal de Murillo, en donde se enclava el dominio.
Vendimia manual y ya en bodega proceso de maceración perfermentativa que se prolonga durante dos días, siguiendo con un macerado con levaduras propias que ocupa un tiempo de entre ocho y diez días, bajo control de temperatura. Fermentado maloláctico que sigue a tres jornadas de macerado post fermentativo. Maduración de doce meses en barricas de madera de roble francés.
En copa parada refleja una cromática apicotada de buena intensidad, con reflejos púrpura, deslizando en nariz sensaciones que evocan fruta roja en sazón, con balsámicos y menores tonos especiados dulces, desembocando en fragancias tostadas y golosas que insinúan toffee, y que redondean el perfume dotando su fuerza descriptora de buenas dosis de propia personalidad.
Arma la entrada en boca de buena traza de frescura y golosidad, por partes iguales, avance con fluidez, viveza y buen equilibrio.
Taninos golosos y pulidos, con la retronasal apuntando evocadoras notas de cerezas y ciruelas rojas, vainilla y punta silvestre, con un guiño balsámico bien desplegado, y un epílogo en el que sobresalen memorias tostadas y de caramelo, estas cerrando el desfile expresivo con bastante sutileza.
Lo califico en esta añada 2011 como muy recomendable.

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