martes, 29 de septiembre de 2015

Bodegas López de Heredia Viña Cubillo 2007.




En un excepcional recorrido por el Barrio de la Estación de Haro no podía faltar esta referencia de López de Heredia, uno de esos vinos que alumbran el caminar de propios y extraños por La Herradura desde tiempo inmemorial y que pertenece por derecho al sensacional paisaje culinario de esta zona de La Rioja.
En el segundo plato de la comida con la que la organización agasajó a los profesionales que acudimos durante la primera de las jornadas del evento y en sede de la carpa gastronómica, armonicé un gustoso par de carrilleras escoltadas por patatas panadera y un pimiento del piquillo, correcto guiso en donde la carne aparecía en su punto adecuado, ni muy melosa ni firme en exceso; con una copa de este Viña Cubillo en su edición de añada 2007. Recuerdo que la añada anterior tuve la suerte de catarla y degustarla en plena calle Laurel de Logroño, gracias a una generosa invitación de mi buena amiga, la alcaldesa de Autol, Caty Bastida.
http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2014/05/bares-que-lugaresvinos-y-pinchos-meson.html
En lo que respecta a esta nueva añada de la referencia que los hermanos López de Heredia defienden en el mercado, estamos delante de un vino que como siempre se elabora con frutos procedentes de una vendimia en Viña Cubillas, un parcela cercana a la bodega que ofrece a los elaboradores frutos de tempranillo, garnacha tinta, mazuelo y graciano, la primera de las castas como base mayoritaria, con una proporción del sesenta y cinco por ciento.
Cepas situadas a una altitud de cuatrocientos sesenta y cinco metros sobre el nivel del mar, asentados en suelos de composición arcillo calcarea, que tienen una antiguedad de cuarenta años.
Acredita tres años de maduración en barricas de madera de roble, previo proceso de vinificado con la preceptiva fermentación. Durante la crianza se practican dos trasiegas por año y tras un proceso de clarificado con claras frescas de huevo se embotella sin filtrado, afinando durante un tiempo adicional de tres años más antes de su salida al mundo.
En copa parada abre una cromática apicotada suave con reflejos grana, deslizando en su cercanía aromática recuerdos de fruta roja en sazón, seña de confitura, amplificando en segunda instancia los mismos detalles frutosos acompasados por evocadoras notas balsámicas, especiadas, tostadas e incluso de marcado carácter terciario, aunque sin que la fruta se resienta en la fragancia.
Pretende lo que busca este Viña Cubillo del 2007, representar la identidad de un viñedo de Rioja, con la madera, la siempre religiosa madera de la maison concertando una cita con nuestros sentidos.
La fruta se muestra con personalidad y mediante esa seña de confitura pretende armar un tono que camina entre la golosura y un tono de flores marchitas, de naturaleza y sobre todo de la senda hacia los vinos finos de Rioja.
Nadie pida a los hermanos López de Heredia que planteen revoluciones vinícolas, tan de moda entre los más modernos amantes del esnobismo. Lo suyo y lo defienden con orgullo y condición, es la propia filosofía de la familia, esa que como ya les he contado en otras entradas, tiene leyenda, presente y futuro, y que por desgracia para quienes la critican, a algunos les queda grande.
Boca que plantea sutileza, que abre con la justa medida de golosas sensaciones, frescura en el avance, estructura y envolvencia, desde un perfil de vino que exhibe fluidez en el avance.
Taninos golosos y finos, con la seña de persistencia bien expresada, hablando en la fase retronasal de memorias de ciruelas rojas y cerezas, flores naturales secas decorativas de tocador, regaliz, tostados y algún fruto seco, punta de vainilla que revolotea sin posarse en la rama del árbol, ¿menciono confitura de naranja y hoja de tabaco?.
Finaliza en un descriptor credencial de madera, esta más intensificada que en los recuerdos anteriores.
Sapidez y fruta, un hermano pequeño de Bosconia y Tondonia, que se muestra con delicadeza pero con una indudable condición.
Lo califico en esta añada 2007 como muy recomendable.
A mi juicio superior al 2006, más equilibrado y con un punto final que entre sápido y amargoso, prolonga sus sensaciones de cata.

No hay comentarios:

Publicar un comentario