miércoles, 19 de agosto de 2015

Viñedos del Ternero Crianza 2010.



La tempranillo y la mazuelo se unen en este vino crianza en edición de añada 2010 que Hacienda El Ternero defiende en el complejo y variado mercado del mundo del vino.
Selección de frutos procedentes de sesenta hectáreas de viñedo localizados en la provincia de Burgos, justo en los límites fronterizos de la denominación de origen Rioja. Doce meses de maduración en barricas de madera de roble francés de grano fino, ensalzando el carácter de un vino que muestra desde la bandera de salida que implica el comienzo de su cata, una personalidad propia, una diferenciación respecto a la tradición de la apelación a la que pertenece.
Y es que en cata ciega ninguno de los presentes se aventuró a predecir su identidad geográfica. Despista un tanto este vino tinto, expresando en copa parada una cromática apicotada de buena intensidad con algunos reflejos púrpura y grana, deslizando en la primera aproximación olfativa algunas señas de oclusión, más presencia de notas procedentes de la madera en la que crió que de la fruta que le dió vida.
Tras agitar la copa durante unos minutos, comienza a florecer el recuerdo de fragancia a fruta roja y negra en sazón, compartiendo primera zona de escena con un punto que me ha evocado a frutos secos, algunos suaves tostados y un perfil de naturaleza silvestre, que deja paso a un final de marcado tono balsámico. La madera termina por detrás de la personalidad afable y fresca de la fruta, si bien y en el caso de esta botella, ha hecho falta dejar que el vino abra sus puertas mediante una previa aireación.
Boca que arranca con intensidad, la traza de acidez en clave de media alta condición, fluídez en el avance, con un punto secante en el paladar que a decir verdad me ha desconcertado un poco.
Taninos golosos y finos, con la parte final de la cata más afable que la entrada, apuntando en la retronasal sensaciones de ciruelas rojas y moras, tostados procedentes de la madera, guiño de almendra y matices finales que cabalgan a medias en lomos de evocaciones de matorral y una memoria de resinas.
Lo califico en esta añada 2010 como recomendable, pese a esa nota un tanto secante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario