martes, 4 de agosto de 2015

Munetaberri Txakolina Añada 2012.




Txakolí catado y degustado gracias a la generosa aportación de Basilio Izquierdo, durante una estupenda sesión de prueba de referencias celebrada en su casa de Haro.
Para quienes piensan que los vinos blancos del perfil txakolí deben ser consumidos con prontitud, este Munetaberri en edición de añada 2012 fue descorchado durante el mes de Julio de 2015 y puede dar fe de que su estado mantenía la virtud de los vinos que saben afinarse en botella, dando una primera nota de evolución, que sin embargo lejos de resultar molesta, lograba enderezar el buen rumbo del vino, su personalidad y rango.
Monovarietal de ondarrabi zuri, que surge tras la vendimia de la fruta y un primario proceso de maceración prefermentativa, prensado ligero y limpieza del mosto mediante trasiego. Fermentación alcohólica bajo control de temperatura que se prolonga durante poco más de veinte jornadas, la cual es seguida por diferentes trasegados así como por clarificado y estabilizado mediante frío.
Afinado de treinta días y embotellado posterior con filtrado y presencia de atmósfera inerte.
Las siete hectáreas de viñedo localizadas en las faldas del bilbaíno Monte Arraiz se ponen a disposición de este proyecto familiar que el enólogo José Ramón Calvo patronea, y que los nietos de Pedro ¨Montaña¨ iniciaron bajo la sombra del caserío Muneta, en cuyas cercanías su ascendiente ya cultivaba uva en tiempos pasados.
Una aventura empresarial que surge de la pasión por el recuerdo de la legendaria presencia de viñedo en las inmediaciones de la capital vizcaína y sin duda por las evocaciones familiares de su querido abuelo.
En copa parada defiende una cromática amarillo pálida con algunos reflejos dorados de menor intensidad, con memorias aromáticas que en primera instancia esbozan recuerdos de fruta cítrica y manzana, con algunos retornos de fragancia florales y balsámicos que conceden personalidad propia a este txakolí.
Boca que arranca con soltura, se nota que estamos delante de una añada 2012, pero debo afirmar que la buena y responsable guarda de esta botella por parte de Basilio Izquierdo le ha concedido garantías y buena expresión. Decía antes que hay presencia de cierta evolución pero lo cierto es que esta resulta bien integrada en el conjunto y que para nada nubla la esencia de frescura que surge de la fruta madre, desplegando estructura y volúmen, amplitud de credenciales varietales con buena prolongación.
Viveza no le falta, recrea en la fase retronasal complejidad de manzana verde, limón y ciruelas claudia, manteniendo un firme pulso de pétalos blancos florales y amarillos y realzando al final una traza de hinojo y resinas, estas suaves.
Lo califico en esta añada 2012 entre recomendable y muy recomendable.

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