domingo, 30 de agosto de 2015

François Chidaine Vigneron Vouvray Le Bouchet 2006.



"La métier de vigneron, c´est un sacré putain de métier", cruda realidad que el vitivinicultor francés François Chidaine incluye en un rincón de su página web, y que para quienes no manejen con soltura el idioma del país de la apelación Vouvray, quiere significar lo duro que es el oficio de quienes dedican su esfuerzo diario a la viña y a la bodega. Sagrado oficio, que como bien manifiesta Chidaine tiene mucho de duro, complejo y a veces hasta desagradecido, tal y como se entiende la labor que en muchos supuestos no depende sólo del sudor humano, sino también de tantos agentes externos como uno pueda imaginar, vinculados al clima, a las exposiciones geográficas, ó a una simple tormenta con granizo, esas que en una época como la que nos toca vivir cuando uno escribe este artículo suelen ser letales para la el fruto aún no vendimiado.
Este vino blanco acogido a la zona geográfica Vouvray, un Le Bouchet correspondiente a la edición de añada 2006, se mantenía a buen recaudo en mi vinoteca personal, esperando que tras una guarda premeditada en cuanto a olvidadiza pudiera expresar con garantías una buena progresión en botella.
Chidaine, que elabora vinos en España, concretamente en la apelación murciana Bullas, defiende en el mercado este monovarietal de la chenin blanc, pineau de Loire, que surge fruto de un cultivo biodinámico del viñedo, en suelos de composición arcillosa y de tiza blanca, procediendo tras la vendimia y ya en bodega, a un prensado suave, seguido por una fermentación alcohólica con uso de lavaduras autóctonas que tiene lugar en barricas de madera de roble de seiscientos litros de capacidad, con permanencía sobre lías finas durante un periodo de seis meses.
Tres hectáreas de parcela que sirven de origen a un vino blanco que tras su descorche y primer servicio exhibe un copa parada una cromática amarillo intensa, con buen brillo y reflejos pajizos e insinuantes dorados.
La nariz despliega recuerdos de fruta cítrica, con expresión de ciruelas claudia maduras y membrillo, guiño de piña, dejando en segunda instancia fragancias florales y un punto breve balsámico, apuntando en el epílogo del perfume un matiz que me ha recordado a gâteaux de almendra recién salidos del horno. Seña pastelera que aúna tostados ligeros y un suave matiz láctico.
Boca que abre con la fruta alzada, buena racha de frescura, amable en el paso, con sensaciones amplias de untuosidad, aporta la seña de identidad de las lías y resulta envolvente con personalidad. Demuestra una magnífica evolución en botella y buenas dosis de equilibrio.
Retronasal que envía descritores de fruta cítrica, tropical, desarrollando después los créditos expresivos de flores blancas y amarillas, algún retorno de hinojo, este breve; con el final de fiesta incorporando evocadoras notas pasteleras.
Un vino, catado en verano de 2015, que en esta añada 2006 califico como muy recomendable.

2 comentarios:

  1. Chidaine can't make Vouvray wines anymore because he made it in Montlouis, which is illegal.

    ResponderEliminar
  2. Can you please sign your comment please?
    The wine in my blog is not ilegal
    Look at the bottle : Vouvray
    Thank you

    ResponderEliminar