domingo, 2 de agosto de 2015

Château Fonroque 2011.




Vino catado y degustado durante una reunión de apasionados de este fascinante mundo, celebrada hace unos días en una bodega de Rioja.
Bajo el mando de Alain Moueix, que en el presente dirige la maison, desde el año 2005 Château Fonroque forma parte del Syndicat de Vignerons en Byodinamie siendo uno de los iniciadores en Burdeos en el uso de estas peculiares técnicas de cultivo, enfocadas hacia la naturalidad vitivinícola.
Acogido a la apelación Saint-Émilion este dominio bordelés cuenta en propiedad con veinte hectáreas de viñedo, abundando la cepa merlot complementada con menor proporción de viñas de cabernet franc, varietales que se fusionan en el resultado final guardando esos criterios de proporcionalidad, lógicos.
La primera etiqueta de Fonroque y en concreto el vino correspondiente a esta añada 2011 presenta una conjunción varietal con un ochenta y cinco porcentual de merlot, con la cantidad restante dedicada a la cabernet franc, vinificando en depósitos de cemento en donde realiza la fermentación alcohólica y madurando durante un periodo de entre catorce y dieciocho meses en barricas de madera nueva y de un vino de roble francés, previa maloláctica que tiene lugar a medias entre los depósitos de hormigón y la madera francesa.
En copa parada esgrime un color apicotado de buena intensidad, con reflejos púrpura, dejando en su proximidad aromática recuerdos de fruta roja en sazón, con algunos pétalos de rosas y violetas en segundo término, balsámicos y lácticos suaves, junto a alguna nota especiada menor.
No aporta una complejidad muy pronunciada, y en su entrada en boca marca señas de frescura frutal, con una traza de acidez de buen despliegue, avanzando con certera viveza y resultando suave y de media prolongación durante su alcance del paladar.
Taninos golosos y finos, amable en sus formas, aporta en la fase retronasal audacia de fruta roja, grosellas, cerezas y frambuesas, menor influencia de la madera que parece quedar relegada a un enfoque de timidez, esbozando evocaciones balsámicas y florales, y apostando por un epílogo en donde la sapidez se muestra protagonista.
A veces la timidez de la madera deja paso a un imperioso tono frutal que en este caso me ha resultado satisfactorio.
Califico esta añada 2011 entre recomendable y muy recomendable.


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