martes, 14 de julio de 2015

La Garnacha de Viñedos del Contino, añadas 2011 y 2012.








No hace ni un mes que gracias a la siempre generosa conmigo, aportación del enólogo Chus Madrazo, pude catar y degustar en buena compañía la garnacha de Viñedos del Contino en edición de añada 2011. Ayer mismo y en plena visita a la bodega de Laserna, acompañando a Almudena Cacho y su equipo de periodistas de EITB, Alicia, Jon y Roberto; pude sacar las primeras conclusiones sobre esta referencia en su nueva edición correspondiente a la vendimia 2012.
Dos añadas diferentes, como mandan los cánones y las condiciones climatológicas que sin lugar a dudas influyen de un modo más que evidente en las características de los vinos a catar.
La labor de Chus Madrazo como anfitrión es siempre un lujazo, ya que cada visita a Contino, desde aquella primera vez que siempre quedará en mi recuerdo, supone un paso adelante, un plus de información, siempre sacando la misma conclusión : estar delante de uno de esos personajes que yo califico como hombres de vino, seres que da gusto conocer porque más allá de la botella que comparten contigo se esconde su personalidad, su pasión por el trabajo que desempeñan y esas explicaciones y debates compartidos que logran transmitir la grandeza del trabajo de campo y bodega, algo que no siempre llega al consumidor y que sin duda es a través de incursiones como la de ayer como mejor se advierten.
Madrazo explica con orgullo el origen de sus garnachas, la reivindicación de esta varietal como fruto elegante, muy riojano, lleno de ese empeño goloso y de esas virtudes organolépticas.
En lo que respecta a la añada 2011, el vino expresa un punto en común muy apreciable con las garnachas del Rodano, alejado de la conceptual expresión de las aragonesas, menos intensa que estas en cuanto al percutor sentido de la fruta, más elegante y afinada con la influencia de la madera, calidez en el avance por boca, desplegando tanto en la fase aromática como en la retronasal descriptores de fruta roja en sazón, con segunda instancia para especiados e incluso algún tostado, este menos marcado que aquellos, florales guiños y un punto final que yo calificaría como mineral, con empaque de terrosidad.
Hechuras de vino templado por el afinado en botella, con la fruta dominante aunque no me haya resultado tan intenso como las añadas 2009 y 2012.
http://almavinocuatre.blogspot.com.es/2013/05/vinedos-del-contino-garnacha-2009.html
Buena expresión de color como corresponde a la variedad, y entrañable persistencia, los taninos finos y golosos, marca un perfil de vino con buen alcance, la seña de fruta más escoltada por la influencia de la madera, a mi juicio; que en las otras dos añadas ya mencionadas.
Los dos años de permanencia en barricas de madera de roble aportan a esta añada 2011 un punto tal vez de menor viveza, pero en cambio otorgan al vino una complejidad más prolongada en matices, un escalón más en la capacidad de percepción del catador, una máscara que termina cayendo cuando el vino se airea mediante el ejercicio habitual de agitado de copa y unos minutos de serena paciencia.
La califico entre recomendable y muy recomendable.
Tras la complicación de la añada 2011, aparece en una de las mesas de piedra cercanas a la entrada al coqueto patio de la bodega que dirige Chus Madrazo, la referencia de la vendimia 2012, y ahí, en ese instante, tras el servicio en copa, es cuando la diferencia, incluyendo la perspectiva temporal que todos los catadores debemos tener, con su hermana mayor se describe con claridad. Más intensidad de la fruta, más marcada, más emparentada con las garnachas catalanas y en la lejanía con las aragonesas, añadiendo un pleno matiz de gallardía riojana y navarra, no tan próxima al Rodano como la del 2011. Todo ello según mi punto de vista, siempre subjetivo aunque no por ello menos respetable.
Color rojo apicotado rubídeo, suaves guiños aromáticos de fruta roja acompotada, sirope de cereza, lácticos sugerentes y en el final un tono de mineralidad que engrandece la fragancia, dandole un redondeo que a mi juicio es brillante. Fluye con más créditos frutales y florales, con ese cosquilleo goloso que algunos suelen calificar como de chuchería. Muy vivo en boca, con una acidez acompasada que despliega frescura y que envuelve boca y paladar de evocadoras notas de fruta roja, sabroso, amplio y prolongado, suave en los modos, intenso en su fondo.
Condición aterciopelada, con los taninos finos y pulidos, le falta un prudencial tiempo en botella para abrirse con más destreza, pero ya tiene un presente que encandila.
En su retronasal hay evocadoras notas de cerezas y fresas de mata, nata y flores rojas y un epílogo que se recrea en la mineralidad, en la condición particular de los suelos de San Rafael, con el meandro del río marcando un hermoso protagonismo.
Lo califico en esta añada 2012 entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Las garnachas de Contino, tan diversas como esmeradas, tan generosas como elegantes.
En resumen, la garnacha 2011 de Contino es el hilo de la fruta enhebrado en una fina aguja de madera y exaltada por el pulso firme de la hilandera de la mineralidad. La del 2012 es la fruta descarada acompasada por suaves tonos florales y un sutil aún, apunte de mineralidad que surge insinuante cuando la paciencia del catador sabe esperar el tiempo justo para acreditarla. El 2011 es ya un vino hecho, más que digno y muy complejo, al que hay que acudir con dosis de cierta serenidad. El 2012 es un recién llegado, y de su evolución en botella estoy seguro que saldrá una garnacha más adulta, alejada de los recursos juveniles, aunque francos y gozosos, del presente.
La grandeza de una bodega se mide a veces no sólo por su leyenda, sino también, más importante; por ese punto de tipicidad y diversidad que el campo, el clima y la labor de bodega saben representar.
En Viñedos del Contino estos condicionantes llevan, casi siempre, a la gloria. Interpretarla es nuestra misión.

3 comentarios:

  1. Es un artículo admirable, que facilidad de adecuada palabra con sabiduría

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  2. Florentino, agradezco tus palabras de veras. Me alegra que te haya gustado. La verdad es que una jornada con Chus Madrazo hace que aprendas a la par que te inspiras... Un abrazo

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  3. Cierto que la variedad Garnacha es muy elegante en los vinos. Para mi es una de mis preferidas y en estas dos añadas queda constancia de todas sus cualidades.
    Gracias mi querido maestro por la belleza de tus palabras para definir este vino.

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