lunes, 6 de julio de 2015

Bodegues Sumarroca Cava Gran Brut Allier.





Mi agradecimiento a los responsables de esta bodega catalana por su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura vitivinícola, mediante el envío de varias muestras de sus principales referencias.
Algunas de ellas ya comentadas en el pasado, hoy le toca el turno a este cava Gran Brut Allier, una referencia que se elabora siguiendo el método champenoise, con fermentación y crianza en barricas de madera de roble francés Allier durante un periodo de tres meses, con una posterior maduración en botella que se extiende más de treinta y seis meses.
Desde luego se nota el aporte de la influencia de la madera y para escoltar su degustación, posterior a la cata, quise acompañarlo con una sabrosa menestra de verduras de esas que se saben hacer en mi querida Rioja, y que procedía de los fogones del Restaurante Chomin, situado en el municipio de Briñas, a pocos kilómetros de Haro.
El rebozado de la verdura impecable, manteniendo la condición de esta, sin tapar en caso alguno el sabor y la textura apabullante de alcachofas, espárragos y demás familia, y con unas judias verdes que ensalzan la personalidad de esa verdura tan agradecida y tan emparentada con el suelo y las huertas de Rioja.
Y el cava Allier Gran Brut elaborado con una conjunción varietal de chardonnay, xarel.lo y parellada, que en copa parada mostró una cromática amarillo pálida y brillante, con generoso y regular despliegue de burbuja fina, alzando en la proximidad olfativa buenos recuerdos de fruta cítrica, expresando en segunda instancia tonos ahumados y tostados, un guiño balsámico menor y en el final una sugerente expresión de mineralidad que enmarca la buena complejidad desarrollada por este cava.
Boca refrescante desde el arranque, con sublime condición en cuanto a la traza de acidez, la fruta llega con viveza al paladar, buena envolvencia y un agradable equilibrio que la influencia de la madera no quiebra.
Persistente en buen grado, la retronasal habla de tarta de limón, ciruelas claudia maduras, seña de membrillo, algunos petalos de flores amarillas, tostados y ahumados que conducen hasta un final en donde balsámicos, hinojo y mineralidad crean una sugestiva pantalla que se une a la fruta para destacar una marcada personalidad.
Cava que ha armonizado de maravilla con el soberbio plato de menestra que el Restaurante Chomin de Briñas elabora con una más que aclamable prestancia.
Lo califico como muy recomendable.

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