domingo, 14 de junio de 2015

Tenuta San Guido Guidalberto 2012.



Vino catado y degustado durante una estupenda comida de buenos amigos y excelentes profesionales de la cocina, celebrada hace pocos días en Bodegas Muga.
Conjunción varietal de las castas cabernet sauvignon, sesenta por ciento, y merlot en la proporción restante, con proceso de fermentado alcohólico en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura, macerado sobre pieles que se prolonga durante dos semanas para ambas variedades de uva, acreditando a continuación una maduración de quince meses en barricas de madera de roble francés, con una mínima presencia de roble americano, con un breve afinado en botella antes de su lanzamiento al mercado.
Frutos procedentes de parcelas asentadas en suelos de composición caliza, situadas a una altitud de entre cien y trescientos metros, con exposición cardinal sur, suroeste.
Etiqueta de referencia de los elaboradores del legendario Sassicaia que en copa parada y en lo que refiere a esta edición de añada 2012 muestra un color apicotado intenso con reflejos púrpura y violáceos. afirmando en su aproximación olfativa recuerdos de frutos rojos y negros maduros, con atisbos de segunda instancia que recrean sensaciones aromáticas especiadas, pimienta y clavo, facilitando a continuación retornos balsámicos y boticarios, finalizando en un contorno de sugerente mineralidad.
Su arranque en boca esgrime intensidad, apuntala una traza de acidez bien desplegada, frescura y algunas señas de astringencia que en cualquier caso se integran en el conjunto, dejando claro que al vino le hace falta algún tiempo más de guarda responsable en botella.
Este parámetro fue defendido por varios de los presentes y desde luego yo mismo lo suscribí.
Tal vez tenga que ver que los responsables de Tenuta San Guido sueltan el toro, a diferencia de otras bodegas, con un tiempo muy reducido de afinado en botella, tras el tiempo de crianza.
Taninos marcados y golosos, el verdor presente del Guidalberto personalmente no me decepciona, al contrario, considero que es una de esas referencias que pueden tener un avance temporal espectacular, y en lo que se refiere a esta añada 2012, aún más si cabe.
Aconsejo su adquisición y su reserva en buenas condiciones de ruido, luz y temperatura, durante al menos año y medio más, y en adelante.
La retronasal afianza evocaciones de frambuesas y arándanos, con pimienta negra y clavo en segundo plano, dejando un guiño de botica, y en el final un punto balsámico suave que deja paso a un sugerente epílogo de terrosa mineralidad.
Lo califico en esta añada 2012 entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Podrá ganar más enteros en el futuro.

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