sábado, 6 de junio de 2015

DSG Vineyards Phinca Durmiente 2011.




Vino catado durante mi última asistencia al salón El Alma de los Vinos Unicos, que interpreta a través del enólogo David Sampedro la personalidad varietal de la rufete blanca, con una maduración sobre lías que se prolonga por un periodo de catorce meses en barricas de madera de roble francés.
La filosofía natural, la doctrina ecológica de Sampedro se acredita en un vino que durante su proceso de cata manifiesta en copa parada un color amarillo pajizo con algunas insinuaciones doradas, deslizando en su cercanía olfativa memorias de fruta blanca madura, algunos tonos tostados y especiados en segunda instancia, completados con recuerdos finos de membrillo y melón, finalizando con guiños balsámicos.
Tiene una buena complejidad de fragancia, que estoy seguro irá avanzando con más tiempo de guarda responsable en botella.
La boca es suave aportando una buena longitud en su avance, notable traza de acidez que despliega frescura, envolvencia y untuosidad en clave de media intensidad, afianza hacia el final notas salinas y siempre es la fruta quien prevalece, con ese eje de concentración que le dan emotividad y viveza.
La retronasal insiste en los mismos descriptores reflejados en la fase olfativa, con un epílogo de marcado carácter balsámico y mineral.
Lo califico en esta añada 2011 entre muy recomendable y más que muy recomendable.


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